9 de enero 2009 - 00:00

Baja tasa de plazo fijo: un18% máximo

La tasa de interés comenzó a ceder, aunque por ahora de manera segmentada: donde más se nota es en los créditos de corto plazo a empresas de primera línea. «Estamos tomando fondos al 18,5%, pero para captar a compañías muy sólidas les descontamos facturas al 20%», relataron en un banco extranjero. Se trata de una tendencia, que muestra la cómoda liquidez de las entidades, pero al mismo tiempo la cautela para salir a prestar en un contexto de menor actividad económica.
Un dato significativo es que el volumen de pesos que los bancos mantienen depositado en el Central sin utilizar se ubica en niveles cercanos al récord: son $ 12.500 millones. Estos fondos podrían volcarse al mercado crediticio, pero las entidades optan por mantenerlos a una baja tasa de interés (inferior al 10%) a la espera de cómo se desarrolle el sector financiero en las próximas semanas. Aseguran banqueros que la semana próxima la tasa por descuentos de cheques bajará del 35% al 25%.
Históricamente, enero es un mes donde las tasas caen luego del recalentamiento de diciembre. El fenómeno comenzó a notarse en esta primera semana del año, aunque por ahora de manera leve. La tasa de plazos fijos mayoristas (Badlar) arrancó el año en un 19,5% y ayer se hacían operaciones al 18%, lo que representa una caída de un punto y medio en pocos días. También se registraron operaciones de descuentos de cheques a tasas del 22% o del 23%, cuando a fin de año difícilmente se cerraban a menos del 28% o del 30% anual en pesos. Las entidades deben mantener un complicado equilibrio. Podrían bajar de manera mucho más fuerte las tasas a juzgar por su nivel de liquidez. Pero lo hacen con cuentagotas ante el temor de perder depósitos. El peligro es que con rendimientos más bajos en pesos, los inversores (individuos y empresas) opten por pasarse a dólares.
La estabilidad del dólar en las últimas semanas, en cambio, le dio un respiro al sistema financiero. De hecho, el BCRA pudo comprar divisas en las últimas semanas y las reservas subieron hasta $ 46.500 millones. Todo indica que, salvo que recrudezca la crisis internacional, la autoridad monetaria podría mantener esta tendencia al menos durante algunas semanas.
Caso emblemático
El otro factor que condiciona a los bancos para salir a prestar con mayor comodidad está vinculado con los temores a los efectos que la menor actividad económica puede generar entre las empresas. De hecho, el default de una empresa con importantes accionistas como TGN (donde participa nada menos que el grupo Techint) es un caso emblemático. En este escenario, manda la cautela. La orden que parte de las gerencias de control de crédito es acentuar los controles para mantener los niveles de morosidad en valores muy bajos.
Otro síntoma de la liquidez que sobra en los bancos está dado por la participación masiva que se registró en las dos últimas licitaciones de Lebac y Nobac que efectuó el Central. En la transacción del martes pasado, la institución absorbió nada menos que $ 700 millones y esta tendencia continuaría durante todo enero.
También los depósitos mantienen un comportamiento mucho más estable, tras la fuerte retracción que se registró en octubre (con el recrudecimiento de la crisis internacional y la reestatizacíon de las AFJP). El incremento de depósitos del sector privado durante diciembre llegó a los $ 4.000 millones, lo que explica, además, la gran comodidad de recursos que tienen las entidades.Claro que luego de una seguidilla de episodios complicados, como el sucedido en la crisis del campo y luego la nacionalización de los fondos de pensión, en los bancos prefieren manejarse con cautela: de esta manera, por ahora privilegian los préstamos de corto plazo (no más de 30 o 45 días) y, en lo posible, a empresas de primera línea.

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