4 de julio 2016 - 00:33

Bajan tasas, pero crédito sólo crece 1,5%

• LOS DATOS DE JUNIO DEL BCRA DAN CUENTA DE QUE LO MEJOR PASÓ POR LOS PRÉSTAMOS PRIVADOS EN DÓLARES, QUE AUMENTARON 9,4%
Las financiaciones en pesos al sector privado mantuvieron la apatía de los últimos meses. Familias acomodan gasto a límites de las tarjetas a la espera del aguinaldo y paritarias.

Bajan tasas, pero crédito sólo crece 1,5%
 Con la mayoría de los indicadores macro reflejando caídas en los niveles de producción y de consumo doméstico en lo que va del año, es difícil esperar que el comportamiento del crédito al sector privado registre señales de reactivación. Así también en junio el crecimiento de los préstamos privados en pesos apenas experimenta una mejora amarreta de $5.654 millones (1,5% promedio mensual), según los últimos datos del BCRA al 29. El stock total de préstamos privados en pesos asciende a $791.382 millones, lo que representa un incremento del 3,3% en 2016 y del 25,6% interanual, o sea que acusan una caída en términos reales (crecieron por debajo de la inflación).

En junio las líneas más dinámicas fueron Personales con un aumento promedio mensual de $3.237 millones (a $180.625 millones, 12% en el año y 33,1% interanual), seguida por Tarjetas con $2.800 millones (a $201.347 millones, 6% en 2016 y 45,7% interanual) y Adelantos con $2.316 millones (a $98.409 millones, 13,6% en el año y 22,3% interanual).

A pesar de los esfuerzos oficiales, aún la demanda por créditos hipotecarios no da muestras de reaccionar. De todos modos, tras cuatro meses de caídas sucesivas en junio vuelven a crecer sólo $98 millones (a $55.091 millones, -0,4% en 2016 y 11,2% interanual). Con relación a los créditos documentarios, los datos muestran un importante retroceso de $3.830 millones (a $176.303 millones, -8,3% en lo que va del año y 20% interanual), mientras que los Prendarios siguen mejorando alcanzando un aumento de $858 millones, promedio mensual (a $42.416 millones, 5,4% en el año y 22,1% interanual).

Todo este panorama es fiel espejo del comportamiento de la demanda crediticia del sector privado en medio de un duro ajuste monetario (que generó un crowding out a favor del sector público juntamente con el impacto de la fuerte colocación de Letras del BCRA, lo cual fue contundente para la oferta de crédito) y del abrupto cambio en los precios relativos (devaluación, tarifas y precios). A la espera de la recomposición de los salarios tras el cierre de las paritarias y que la inflación dé visos de haberse estabilizado en varios escalones abajo, podría haber cierta recuperación de la demanda de préstamos privados. Por lo pronto el panorama sigue siendo de estancamiento, a la par del nivel de actividad. En tal sentido no debe soslayarse que más del 85% de las financiaciones domésticas se canalizan vía el crédito bancario, por lo que su evolución es un buen indicador de lo que viene en materia económica.

Por eso el devenir de los préstamos privados en dólares es determinante para el concierto de financiamiento disponible principalmente para las empresas. En junio estos préstamos crecen más del doble que los nominados en pesos, unos $10.718 millones promedio mensual, lo que representa una tasa del 113,1% en lo que va del año y del 42,1% interanual. Esto fue posible por la reacción del BCRA, que flexibilizó criterios de otorgamiento ante el fuerte aumento de los depósitos en dólares. De esta manera los bancos con excedentes de dólares para prestar pudieron canalizarlos fundamentalmente en empresas con cierta garantía de ingresos del exterior, no necesariamente exportadoras.

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