Más allá de recordar historias sobre currículum sangrientos de generales promovidos por Raúl Alfonsín, Pichetto cerró el debate sobre Milani con una negación de la argumentación parlamentaria: "No hay ningún hecho nuevo, no hay una imputación de un fiscal y no hay un auto de procesamiento. Y hay una decisión política, que vamos a acompañar, que es acompañar a la presidenta de la Nación. Así que vamos a votar positivamente el pliego del general Milani para que sea teniente general de la Nación". Poco hubo en el resto del discurso del jefe del bloque oficialista sobre las virtudes personales o militares del nuevo jefe del Ejército.
No debe sorprender: es un proceso lógico que aparece siempre en el agotamiento de las bancadas que año tras año deben votar leyes difíciles de digerir o acompañar procesos que no siempre entienden. Esta vez, Pichetto fue claro y le dijo a Cristina de Kirchner que su bloque ya sólo se limitaría a acatar una orden presidencial. Así de simple y como el propio Pichetto dijo minutos antes en su discurso al responderle al radical Ernesto Sanz y recordando el caso de la desaparición de dos hermanos de Norma Morandini: "Mis emociones están más apagadas y las pasiones, me pasa como en la canción de Sabina, me han abandonado".
| Rubén Rabanal |


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