Bruselas - El Banco Central Europeo, que desempeña el papel de supervisor único bancario europeo, deja en manos de expertos nacionales la mayor parte de las inspecciones a las grandes empresas que le correspondería comprobar directamente, según un informe publicado ayer. "Cuando lleva a cabo supervisiones directas en los mayores grupos bancarios, el BCE tiene que depender mucho de los recursos de personal provistos por las autoridades nacionales", afirmó Neven Mates, miembro del Tribunal de Cuentas europeo. El documento analiza que desde hace dos años el BCE se encarga de vigilar directamente a 129 grupos bancarios con más de 21 billones de activos.
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