La Fiscalía federal belga informó ayer de que logró frustrar un atentado en la capital con una operación en la que hubo un total de seis detenidos, cuatro de ellos liberados, y dos actualmente bajo mandato de arresto, sospechosos de planificar los atentados y cuya identidad no se precisó para no perjudicar a la investigación. Las fuerzas de seguridad llevaron a cabo varios registros en la región de Bruselas y de Lieja, así como en el Brabante Flamenco, a petición de un juez de instrucción de Bruselas especializado en terrorismo. La Policía incautó objetos, principalmente material informático, vestimenta de entrenamiento militar y propaganda del grupo terrorista Estado Islámico que estaba bajo examen. De acuerdo con la prensa, los arrestados tenían como objetivo la propia Policía belga, en concreto la Comisaría General cercana a la turística Grand Place, en el centro de Bruselas, sobre la que lanzaron "amenazas concretas".
Desde los atentados del 13 de noviembre en París, la amenaza terrorista pesa sobre Bélgica, desde donde se organizaron, en parte, los ataques y donde vivía, entre otros sospechosos, uno de los terroristas más buscados, Salah Abdeslam.
| Agencias EFE y ANSA |

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