Benedicto XVI: “Dios me pidió dedicarme a la oración”

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Ciudad del Vaticano - Benedicto XVI anunció ayer en su último Ángelus que se dedicará "a la oración y a la meditación" tras su histórica renuncia, aunque precisó que eso no significa que abandonará a la Iglesia. La despedida de la plaza de San Pedro coincidió con unos trascendidos según los cuales el Papa daría a conocer hoy su Motu Proprio, el documento que podría adelantar la fecha del cónclave que eligirá al sucesor.

"Dios me pidió dedicarme a la oración y a la meditación", dijo ante decenas de miles de fieles congregados en San Pedro. "En este momento de mi vida siento que la palabra de Dios está dirigida a mí. El Señor me llama a 'subir a la montaña', a dedicarme aún más a la oración y a la meditación", proclamó emocionado. La feligresía interrumpió varias veces con aplausos y gritos de "gracias, gracias".

"Pero eso no significa que abandonaré a la Iglesia", recalcó. "Si Dios me pide esto es precisamente para que pueda seguir sirviendo a la Iglesia con la misma dedicación y amor con el que lo he hecho hasta ahora, pero de una manera más adecuada a mi edad y a mis fuerzas", explicó el Papa alemán, que el próximo abril cumplirá 86 años.

El Papa, que abandonará el pontificado el 28 de febrero, un gesto inédito en la historia reciente de la Iglesia, recibió el cariño de la muchedumbre congregada en la explanada, expresado en pancartas y banderas, como una que rezaba en italiano: "Querido Papa, nos vas a hacer falta".

Mientras tanto, fuentes vaticanas precisaron bajo anonimato que el Motu Proprio que dará a conocer Benedicto XVI podría tener "pequeños retoques, sin cambios de sustancia" relativos precisamente a las normas sobre el cónclave en el que los 117 cardenales electores elegirán al próximo Papa.

Uno de los puntos más señalados en estas horas por los "vaticanisti" es la apremiante incertidumbre en torno de la sucesión, en principio por la fecha de inicio del cónclave que según la Constitución Apostólica, podría arrancar sólo después del 15 de marzo. La elección de la fecha puntual está en manos de los cardenales que iniciarán sus "congregaciones generales" a partir de la "sede vacante" del Papa, a las 20:01 del 28 de febrero, un minuto después de cuando Joseph Ratzinger dejará de ser Pontífice.

Diferentes fuentes destacaron que de una u otra manera es necesario contrarrestar la oleada de "escándalos" y rumores en primer lugar, el Vatileaks- que están acompañando este proceso, y que por lo tanto, lo más prudente sería adelantar el encuentro y evitar uno de los máximos temores de la Iglesia: llegar a las puertas de las Pascuas sin un Papa electo. Por eso mismo, se esperaba que Benedicto XVI rompa el esquema en su Motu Proprio y permita adeltantar la cumbre. Todos estos temas serán seguramente afrontados en una conferencia de prensa que el vocero vaticano, padre Federico Lombardi, dará hoy en la Santa Sede.

Mientras tanto, los medios de comunicación de todo el mundo siguen concentrados sobre los posibles protagonistas del proceso electivo del sucesor de Benedicto XVI. En ese sentido la Secretaría de Estado vaticana publicó ayer un comunicado rechazando "los intentos de condicionar a los cardenales, en vistas al cónclave, con la difusión de noticias a menudo no verificadas o verificables y por ende, falsas, con gran daño a personas e instituciones".

Sobre ese punto, el consultor para la comunicación de la Santa Sede, Greg Burke, invitó a la "calma" a los periodistas y los medios de comunicación. El consultor indicó que, más allá de todas estas "interpretaciones", "la mayoría de la gente notó las dificultades con las que se movía el Pontífice. Hubo un momento en el que, pensando en mi trabajo, yo también me pregunté si el Papa logrará ir a las jornadas mundiales de la juventud que se llevarán a cabo en junio en Rio de Janeiro".

Agencias AFP, ANSA y DPA

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