21 de enero 2009 - 00:00

Bergara: dan otra prueba de vida

Los secuestradores de Leonardo Bergara dieron una nueva prueba de vida que consistió en hacerle escuchar a la familia de la víctima una grabación en la que el empresario leyó la tapa de un diario del último domingo, según trascendió ayer.

A partir de esta prueba de vida, que es la segunda que los captores brindaron en los 30 días que lleva el secuestro, los investigadores ahora esperan que los delincuentes se comuniquen nuevamente para acordar el pago de los u$s 220.000 que exigen de rescate.

En tanto, el último ex policía bonaerense detenido por el caso, Néstor «el Oreja» Ocampo, fue liberado ayer por falta de pruebas, con lo que, de los cuatro integrantes y ex efectivos de la fuerza apresados desde el inicio de la causa, sólo dos quedaron detenidos.

Fuentes policiales y judiciales revelaron que los delincuentes volvieron a utilizar el mismo método que en la primera prueba de vida del 30 de diciembre: llamaron al hermano de la víctima, Gustavo Bergara, y le hicieron escuchar una grabación de su hermano.

Las fuentes indicaron que la nueva prueba de vida ocurrió el domingo por la noche, y que ayer por la noche los secuestradores tuvieron un último contacto con el hermano de la víctima para decirle que prepare los u$s 220.000 del rescate.

Todo se encamina a que en las próximas horas los captores vuelvan a comunicarse para efectivizar el pago y llegar así a la liberación de la víctima.

Sin embargo, un jefe policial con experiencia en este tipo de secuestros extorsivos comentó que «no sería extraño que tal como ocurrió en otros casos con bandas profesionales como ésta, antes de que se concrete el pago los delincuentes hagan algunos ensayos para estudiar los movimientos de la familia y la Policía que interviene de oficio en el caso».

El jueves último, los secuestradores habían bajado sus pretensiones ya que exigían medio millón de dólares y cuando el hermano de la víctima les dijo que tenía u$s 170.000 para ofrecer, le pidieron que junte «dos gambas» (por u$s 200.000) para salir al pago.

El fin de semana hubo otros dos contactos en los que el negociador de la banda pidió un poco más de dinero -u$s 220.000- y finalmente dio la prueba de vida exigida por la familia.

Por otra parte, el juez federal de Quilmes, Luis Armella, resolvió liberar ayer por falta de mérito al cuarto miembro de la Policía Bonaerense involucrado en la investigación.

Se trata del ex cabo Ocampo, quien fue exonerado de la fuerza en 1990, acusado de varios delitos, y fue detenido la semana pasada en esta causa por orden de la fiscal federal de Quilmes, Silvia Cavallo, a cargo de la pesquisa.

«Ocampo es inocente y lo dijimos desde el primer momento, fue detenido por una mala investigación de la fiscalía que no tenía pruebas suficientes para ordenar semejante medida», dijo el abogado del ex cabo, Antonio Solivaret.

Por el caso ya fueron procesados con prisión preventiva el oficial Víctor Ariel Vega, de la Jefatura Distrital Berazategui; y el teniente Maximiliano Costa, de la Comisaría 1ª de Quilmes.

Pero al igual que pasó con Ocampo, también había sido apresado y luego excarcelado el capitán Juan Cardozo, jefe de la Distrital Berazategui.

Además, hay otros miembros de la fuerza aún prófugos, entre ellos el ex policía José Pardini, en cuya casa se secuestró un Renault 9 que se cree fue empleado en el momento de la captura de la víctima.

Dejá tu comentario