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Bergoglio reapareció en misa junto a Macri
El cardenal Jorge Bergoglio se mostró con Mauricio Macri en Plaza de Mayo y denunció amenazas de muerte a un sacerdote que trabaja en villas de emergencia.
«No tienen idea de lo grave de la propuesta tenebrosa de las drogas, esa corrupción que se reparte incluso en las esquinas de las escuelas», se quejó Bergoglio, custodiado por Macri desde las escalinatas de la Catedral Metropolitana, donde se realizó la tradicional Misa Anual por la Educación. El obispo, que había decretado una tregua con el kirchnerismo en el peor momento de la pelea con el campo, reapareció en plena campaña electoral y, justo cuando proliferan marchas y reclamos por la falta de seguridad, denunció que un cura fue amenazado de muerte tras la difusión de un crítico documento eclesiástico que aseguraba que las drogas estaban «legalizadas» de hecho en las villas.
«Estas amenazas no son chaucha y palito, porque no sabemos en qué puede terminar. Son advertencias que vienen de poderosos mercaderes de las tinieblas», advirtió el cardenal en referencia a las intimidaciones que recibió un sacerdote del Movimiento de Sacerdotes para las Villas de Emergencia. La queja, potenciada por la presencia de Macri, no tardó en generar una respuesta del Gobierno nacional. En un laberíntico ejercicio de argumentación, el ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, intentó minimizar el hecho al afirmar que los funcionarios que luchan contra el narcotráfico «también están amenazados» por los narcotraficantes, «la única diferencia es que nosotros no lo hacemos público».
El ministro admitió, sin embargo, que el documento dado a conocer por la Iglesia Católica sobre la proliferación de las drogas en las villas «es muy valiente y serio». En declaraciones formuladas al ingresar a la reunión del Consejo de Seguridad Interior, que se reunió en la Capital Federal, el funcionario dijo que los narcos «seguirán amenazando no sólo a los curas, sino a todos los que estamos trabajando en este tema».
Finalmente, afirmó que lo que tienen que hacer los curas amenazados «es muy fácil: que hagan la denuncia a la Policía y nosotros vamos a investigar de dónde provienen las llamadas telefónicas».
Al terminar la misa se realizó un acto cívico-interreligioso con el lema «Nueva vida para más vida», del que participaron el subsecretario de Culto de la Nación, Juan Landaburu, y el ministro de Educación, Mariano Nadarowski.
Tras la denuncia de Bergoglio, el vicario de la Educación, presbítero Juan Torrella, también lamentó «las amenazas mafiosas contra quienes ponen el dedo en la llaga sobre algo que daña -por la droga- a tantos chicos». Lo escuchaba un abanico religioso que incluía al sheij Ibrahim Gabr, el rabino Daniel Goldman y el pastor Rafael Sanz quienes hicieron una invocación interreligiosa por la educación y la paz.


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