• Autos, volquetes y hasta cestos de basura, se pueden encontrar en las principales ciclovías porteñas
En la avenida Belgrano, en donde hay un carril destinado para la circulación de las bicicletas, siempre está repleto de autos. Cestos de basura y materiales para una construcción también descansan en las calles Virrey Liniers y H. Yrigoyen.
Volquetes de basura, autos estacionados, bolsas de material, cemento y arena, forman parte de la fisonomía diaria de las bicisendas. Transitar por el carril exclusivo sin tener que esquivar alguno de estos objetos, parece hoy una tarea imposible. Pero lo más insólito es que no existe ninguna vía oficial donde denunciar la obstrucción de la senda para bicicletas. La solución es sólo esquivar los objetos y hacer un verdadero zigzag del recorrido, como si se tratara de una carrera de obstáculos.
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La red de ciclovías comenzó a construirse en julio de 2009 y hoy alcanza los 130 km de extensión, 20 de ellos construidos durante 2014. Según fuentes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, planean extenderla 15 km más antes de finalizar el año y así alcanzar los 145 km totales. El sistema, aunque funciona hace 5 años, no se respeta en la mayoría de los barrios porteños. Durante la noche es común ver autos estacionados sobre la senda. Además, muchos vecinos, en busca de un lugar donde dejar su vehículo, desplazan los cestos de basura a las bicisendas. A eso debe sumarse la gente que camina por allí, los cartoneros, con sus pesados y aparatosos carros. Y una problemática que a diario es denunciada por los ciclistas porteños: falta de mantenimiento, suciedad y una escasa señalización para su uso.
"Es difícil obstruir las bicisendas en el Microcentro porteño porque allí los cestos de basura son fijos, no se pueden mover. Además hay fuerte presencia policial, por lo que en caso de que se vea un vehículo en infracción se le hace una multa y se le retira el registro al conductor", explicaron desde la Subsecretaría de Transporte porteño que maneja Guillermo Dietrich. Aunque la realidad en el resto de los barrios de la Ciudad, es muy lejana a la descripta por el Gobierno de Macri.
El sistema cuenta actualmente con 800 bicicletas y 32 estaciones que son operadas por personal de la Ciudad. Según adelantaron a este diario, desde la Subsecretaría de Transporte en 60 días comenzarán a instalar estaciones automáticas, que no requieren de personal y que estarán abiertas las 24 horas y los 365 días del año. De esta forma, habrá 200 estaciones automáticas a partir de abril de 2015 con un piso de 3 mil bicicletas, disponibles para los usuarios. Una respuesta a una demanda que viene en alza.
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