BID liberó créditos, pero advirtió por Banco Mundial

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• LA ENTIDAD CONFIRMÓ A LORENZINO POR U$S 6.600 MILLONES

El Gobierno liberó casi u$s 6.600 millones en financiamiento de parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por cuatro años más. Ese dinero incluye líneas millonarias para obras de infraestructura en el conurbano bonaerense, provincias aliadas al Ejecutivo y obras viales y ferroviarias consideradas clave para el kirchnerismo. Sin embargo, desde la entidad, le advirtieron al oficialismo que hay un fuerte lobby de varios países desarrollados, encabezados por Estados Unidos, Gran Bretaña, España y, curiosamente, Holanda, para que en el Banco Mundial se le traben otros programas de financiamiento.

Los buenos anuncios y las advertencias llegaron de parte del presidente del BID, el colombiano Luis Alberto Moreno, en un encuentro personal y privado con el ministro Hernán Lorenzino, en Panamá, donde la entidad financiera organizó su 54ª Asamblea Anual de gobernadores.

Moreno garantizó que los casi u$s 2.000 millones ya otorgados este año continuarán acreditándose en tiempo y forma, y que no habrá problemas en que se aprueben otros 4.600 millones en diferentes proyectos ya avanzados en su etapa de preparación dentro de la entidad. El colombiano le confirmó a Lorenzino que, tal como había adelantado este diario, Estados Unidos y la mayoría de los países desarrollados, continuaron votando en contra del país en lo que se refiere al otorgamiento de créditos desde el BID, pero desde una posición no activa. Esto es, si bien votan en contra, no hacen lobby sobre los otros estados latinoamericanos, que junto con la Argentina detentan más del 50% de los sufragios en el directorio del BID.

Sin embargo, desde la entidad, off the récord, le aseguraron a Lorenzino que debe estar alerta sobre lo que suceda en el Banco Mundial donde aún hay líneas de crédito abiertas para el país. Según los funcionarios del BID, el Gobierno de Barack Obama, el de Mariano Rajoy y el de David Cameron, hacen política activa en esa entidad para que se le traben créditos a la Argentina en su directorio. Curiosamente, mencionaban dentro del BID, entre los países que acompañan la posición de estos tres estados se encuentra Holanda.

Los argumentos por los cuales en el Banco Mundial se vota en contra de la Argentina son variados y cada estado parece tener el suyo. EE.UU. protesta por los juicios por u$s 10.000 millones en el CIADI que aún están impagos. España por la estatización de YPF y Gran Bretaña por las consecuencias de los reclamos de soberanía sobre las islas Malvinas. No se sabe bien qué reclama Holanda, pero resultaba llamativa la vehemencia del relato. Alemania, Japón, Italia y Canadá, seguirán los votos negativos de estos estados, con lo que hacia delante, Lorenzino y el resto de los funcionarios de Economía, deberán intentar bloquear esta embestida ejerciendo un contralobby sobre otros accionistas importantes en el Banco Mundial. Entre ellos resultará importante mantener los votos positivos de China, Rusia, India, Francia, los países árabes y el resto de América Latina. Si esto se lograra, las líneas del Banco Mundial continuarán abiertas.

Igualmente, y quizá por prudencia, no es mucho lo que el país negocia en este ámbito. De hecho, en 2011, sólo dos programas casi marginales fueron aprobados para la Argentina, uno para promover los referís para el fútbol juvenil y otro para espacios públicos en colegios.

Diferente es el panorama en el BID. Entre los u$s 4.000 millones que la entidad liberará para el país, se encuentra un amplio programa de u$s 1.500 millón, para la total reactivación del ferrocarril Belgrano. Además hay préstamos a punto de liquidación para el conurbano (programa de mejoramiento en barrios), de tendido eléctrico y financiamiento de infraestructura para las provincias de Tucumán, Mendoza, Chaco, San Juan y Salta, todas en sintonía política con el gobierno de Cristina de Kirchner.

Lorenzino, que anoche volaba de regreso a Buenos Aires, estuvo acompañado por el secretario de Finanzas, Adrián Cosentino, la directora para la Argentina ante el BID, Gabriela Costa y la vicejefa de Gabinete, Ana Tello.

La gestión en Panamá ante el BID fue la última gestión internacional de Lorenzino y su equipo antes de los próximos dos desafíos del Palacio de Hacienda, los más importantes del año. Antes del 29 de este mes debe presentar, a través de los abogados del estudio Cleary, Gotlieb, Steen & Hamilton la oferta para los holdouts en la Cámara de Apelaciones de Nueva York. Luego, entre el 19 y el 21 de abril, tendrá que viajar a Washington para un desafío clave: intentar aplacar al FMI en su intención de sancionar en septiembre a la Argentina por los índices de inflación. El ministro irá a este encuentro con Christine Lagarde con una propuesta: elaborar un nuevo IPC con los técnicos del Fondo, pero a partir del próximo año. Si el FMI diera el aval, el primer dato de la nueva inflación se conocería después de octubre de 2015.

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