Binner: "Hay que segmentar retención sin desfinanciar"

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EL GOBERNADOR Y CANDIDATO RECLAMA QUE EL ESTADO Y TAMBIÉN LOS PRiVADOS HAGAN LO QUE DEBEN

«El Estado no tiene que sembrar soja, el Estado tiene que administrar los recursos para generar igualdad», dijo el candidato a presidente y gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, para aclarar que no es estatista ni privatista. «Defendemos lo que tiene que hacer el Estado y defendemos lo que tiene que hacer el sector privado», remarcó a este diario. Defendió lo alcanzado durante su gestión y llamó a combatir la inflación que, afirmó, «corroe a los sectores más humildes». Se mostró partidario de segmentar las retenciones y priorizar impuestos a las ganancias justos, aunque advirtió que no se puede desfinanciar al Estado. Veamos el diálogo que mantuvo con este diario:

Periodista: ¿Qué agenda nacional ve para el nuevo Gobierno?

Hermes Binner: Nosotros hemos respaldado en la Cámara de Diputados de la Nación con nuestro voto las acciones positivas del actual Gobierno: la estatización de Aerolíneas, la transferencia del dinero de las AFJP a la caja de la ANSES, la ley de medios. En fin, hemos creído que son hechos democráticos que han permitido en este último caso, por ejemplo, derogar una ley de la dictadura y avanzar en una ley perfectible que para nosotros es mejor que la que existía. Como materia pendiente queda lo que sostiene el artículo 14 bis de la Constitución nacional y que es el tema de la vivienda. Nosotros entendemos que sacando del circuito comercial a la vivienda, o los que acceden a la misma por ese circuito por ese mecanismo, existe un ancho espacio para avanzar con la vivienda social, que permite, realmente, satisfacer un derecho que tenemos todos los argentinos. Y no vemos aquí un plan que signifique avanzar en este sentido.

P.: ¿Cómo ve el problema de la distribución de la renta?

H.B.: Esto tiene que ver con la inflación. La inflación es una situación que corroe a los sectores más humildes. La gente que vive de un salario fijo verdaderamente no tiene defensa ante el incremento permanente de los precios. Cada vez gana menos en función de lo que puede comprar con ese salario. Por otro lado, también el otro extremo corroe las decisiones para invertir, para producir más y para dar mano de obra. De manera que nosotros creemos que eso es un problema que tiene que solucionarlo rápidamente el Gobierno. No se puede hacer de un día para el otro, pero sí rápidamente comenzar a buscarle una solución con medidas antiinflacionarias o desinflacionarias que permitan realmente recuperar la economía y la sociedad a un ritmo de crecimiento como tienen los países vecinos, que crecen y tienen un cuatro o cinco por ciento de inflación.

P.: ¿Hay que bajar las retenciones a las exportaciones?

H.B.: Las retenciones son funcionales a este plan económico. Nosotros aspiramos siempre a impuestos que vayan dirigidos a las ganancias y que sean justos. Por supuesto, en este marco tenemos alternativas, como por ejemplo la segmentación de las retenciones, la disminución en función de otros aportes que puedan suplantar estos recursos. Pero indudablemente creo que lo que nosotros no podemos hacer es desfinanciar el Estado. Si desfinanciamos el Estado todas las políticas sociales caen rápidamente. Entonces, una forma de igualar y de redistribuir pasa por un Estado que también tiene que ser más eficiente, y en ese camino va a recuperar la credibilidad de la propia gente en su acción.

P.: En determinado segmento de la sociedad, socialismo genera cierto temor ¿Usted es privatista o estatista?

H.B.: Ni una cosa ni la otra. Nosotros defendemos la economía de mercado, criticamos duramente lo que nos pasó en los noventa con la sociedad de mercado. Y la diferencia tiene una real importancia, porque nosotros defendemos la relación público-privado. Defendemos lo que tiene que hacer el Estado y defendemos lo que tiene que hacer el sector privado. El Estado no tiene que sembrar soja, el Estado tiene que administrar los recursos para generar igualdad, para darle posibilidades a la mejor salud pública, por ejemplo, o igualdad de posibilidades para todos los argentinos. El Estado tiene que dar una educación de calidad, generar políticas que permitan la dignidad de todos los seres humanos y esto se logra con políticas claras y con dinero. Por supuesto que en esas políticas claras nosotros aspiramos siempre a la participación, que es el mejor contralor que tiene el Estado para que los recursos lleguen a los lugares que han sido designados.

P.: ¿El recuerdo de la Alianza y de De la Rúa lo llevó tal vez a no repetir errores y no hacer una alianza con Alfonsín y De Narváez?

H.B.: De los errores siempre se aprende, y hemos aprendido de los errores de la Alianza. Pero ésta es una situación diferente. Veníamos conversando y construyendo un programa común con los equipos de Margarita Stolbizer, de Ricardo Alfonsín y nuestros del Cemupro y la verdad que se avanzó muchísimo allí; pero no contábamos con la incorporación, como se dio, de otros sectores a este encuentro y, por lo tanto, creímos necesario dar por finalizado el diálogo para ir a estas elecciones. Debemos recordar que en las últimas elecciones presidenciales el radicalismo apoyó al doctor Lavagna y nosotros a la doctora Carrió. O sea, eso no privó que luego de las elecciones siguiéramos conversando alrededor de acuerdos que se puedan lograr en el país.

P.: ¿Cuál es la relación de su alianza respecto de Solanas?

H.B.: Estamos trabajando para que Pino gane en la Capital Federal, Margarita en la provincia de Buenos Aires y Luis Juez en Córdoba. Por supuesto, lo hacemos también para que el triunfo sea de Antonio Bonfatti en nuestra provincia y poder seguir consolidando el cambio que hemos iniciado. Con Pino son más las cosas que nos unen que las que nos separan.

P.: ¿Qué acción es la que más destaca en su gestión como gobernador?

H.B.: No hay otra provincia en el país que esté construyendo ocho hospitales y ochenta centros de salud al mismo tiempo como lo estamos haciendo nosotros. Hemos impulsado obras de acueductos para que todos tengan agua potable y se ha trabajado intensamente y con éxito en la transformación de la Justicia penal santafesina. Éstas entre otras cosas como lo realizado en el ámbito cultural o de obras públicas en general. Pero lo destacable es la nueva forma de gobernar la provincia. Avanzamos en la descentralización, en la participación ciudadana y en la construcción del plan estratégico, lo cual es un avance extraordinario porque nos permite saber lo que queremos hacer y que contamos allí con el aporte de los vecinos que participan cada vez más de las asambleas de ese plan.

P.: ¿Con qué Gobierno se siente más identificado en el marco regional?

H.B.: El que de alguna está marcando los pasos del crecimiento de Sudamérica es Brasil y creo que Dilma lleva una política activa importante en la recuperación del sentido de la polaridad que debe tener esta región, salimos del mundo multipolar. Nosotros estamos en un polo que es el Mercosur y hoy quien es la locomotora del Mercosur es Brasil con una política adecuada, pero por supuesto también la humanidad que muestra Pepe Mujica siempre nos ha conmovido y nos ayuda a pensar que es un camino sumamente auspicioso en el que está participando la república hermana de Uruguay.

P.: Usted menciona el Mercosur, pero parece herido.

H.B.: Pero no tenemos otra. Yo creo, parafraseando lo que dice el campo en el sentido de que la Argentina se hará con el campo, nunca sin el campo y menos aún contra el campo, que nuestro país tiene posibilidades si está junto con Brasil; y carecerá de ellas si está en contra de Brasil. Esto no quiere decir cambiar de bandera, sino tener una unión aduanera como plantea el Mercosur con pautas claras y nosotros tener la responsabilidad, también, de cumplir con las pautas que estamos exigiendo del otro lado del límite geográfico.

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