22 de julio 2011 - 00:00

Boleta única: la vedette

Santa Fe - El domingo debuta la boleta única a nivel país (hace tiempo que se usa en 15 países de Latinoamérica y Centroamérica) en una elección a gobernador. El sistema ya fue probado en Santa Fe en las internas partidarias, abiertas, simultáneas y obligatorias del 22 de mayo y, pese a las demoras en el recuento, puede decirse que fue una experiencia ejemplar. A la boleta única se llega después de una importante reforma política que, entre otras cosas, terminó con las listas sábana y la polémica ley de lemas en 2004 (doble voto simultáneo) que le había permitido al peronismo mantenerse en el Gobierno desde el retorno de la democracia. La próxima provincia en utilizarla será Córdoba el próximo 7 de agosto.

Para elegir gobernador y vicegobernador de la provincia, senadores e intendentes municipales la boleta única contendrá, junto al logo partidario, el nombre de los candidatos titulares y sus respectivas fotos. En el caso de los suplentes, serán incluidos sólo con sus nombres.

Para la elección de diputados provinciales, concejales y miembros de comisiones comunales y controladores de cuenta titulares y suplentes, la boleta única contendrá nómina de los primeros tres candidatos y sólo el primero va con foto. Las listas completas de candidatos con sus respectivos suplentes se exhibirán con un facsímil o afiche colocados dentro del box o cabina de votación y con anterioridad en lugares públicos.

A cada opción electoral le corresponde un casillero, donde el elector debe efectuar una marca. Si marca dos veces, el voto será nulo.

Con el estreno del sistema en las internas del 22 de mayo llegaron algunas críticas sobre ese último punto. La mayoría apuntó, sobre todo, a las demoras en el escrutinio, que de inmediato fueron desestimadas, porque se trató de una elección muy grande, motivo suficiente para que se extienda el recuento -de hecho, sólo para el cargo de gobernador hubo cuatro precandidatos tanto en el Frente Progresista y en el Frente para la Victoria-, pero también hubo muchos cuestionamientos acerca de las posibles adulteraciones de los votos por parte de las personas a cargo de las mesas y del conteo final. Una marca extra en la boleta que genere la mínima duda es argumento suficiente para la anulación del sufragio.

Al respecto, desde la Secretaría Electoral de Santa Fe recalcaron que «la marca debe ser indudable y que se vea que la elección es clara» y por esa razón recomendaron aplicar «nada más que una cruz o un tilde» al lado de la foto del candidato que se quiera votar «para no generar dudas».

Desde el Gobierno de Hermes Binner aseguraron que el sistema mejora la calidad institucional, favorece el contrapeso en la formación de la Legislatura y elimina las colectoras y las eventuales trampas de punteros políticos con boletas apócrifas.

Dejá tu comentario