7 de mayo 2009 - 00:00

Bonos argentinos resucitan y ahora atraen: ganan hasta 6%

Otro día de fuertes subas tuvieron ayer bonos argentinos, acentuando la buena racha que lleva ya un mes y medio (el 25 de marzo tocaron el piso). Las series preferidas fueron las nominadas en dólares de corto y mediano plazo, que registraron subas que llegaron a superar el 6 por ciento.

Como consecuencia de esta mejora en las cotizaciones, el riesgo-país continuó ajustando a la baja: mientras que a fines de la semana pasada superaba los 1.800 puntos básicos, ayer finalizó a 1.445 puntos, una reducción del 6,83 por ciento respecto del cierre de la jornada anterior. Aún a pesar de esta reacción positiva, los bonos argentinos continúan rindiendo más del triple que activos similares de otros países de la región.

Fue más notoria aún la afluencia (no masiva, por supuesto) de inversores extranjeros, que adquirieron títulos directamente en el mercado de Nueva York. Al imponerse la sensación de que el Gobierno argentino no tiene planes de declarar un nuevo default de la deuda, fueron más los que se animaron a entrar, seducidos por los altísimos retornos que ofrecen algunos títulos.

Si bien el clima financiero global es mucho mejor ahora que hace un par de meses, es claro que los inversores se animan a apostar por los bonos argentinos aprovechando que tienen rendimientos que aún superan el 50 por ciento anual en dólares, algo imposible de conseguir en otros títulos de países emergentes.

Compradores

Además de la presencia de inversores genuinos (tanto locales como de afuera) también continuó comprando la ANSES (como un mecanismo que tiene el Gobierno de rescatar deuda barata) y otros bancos oficiales. En cambio, no está interviniendo en el mercado de renta fija el Central.

El título preferido, tanto por los inversores como por la estrategia de recompra oficial, volvió a ser el Boden 2012: subió el 6,6 por ciento y acumuló una mejora de nada menos que un 10 por ciento en apenas dos días. Se impone así la idea de que la Secretaría de Finanzas no tendrá mayores inconvenientes para pagar el vencimiento de capital y los intereses de principios de agosto por u$s 2.500 millones. Más allá de la incertidumbre electoral, se estima que para el Gobierno sería suicida dejar de honrar los vencimientos de deuda.

También tuvo una suba fuerte del 4 por ciento el Boden 2015, otro título en dólares de mediano plazo y que venía con precios muy retrasados.

Las series nominadas en pesos también mejorar, aunque a menor ritmo. Este tipo de activos es castigado por el mercado porque el capital ajusta por el CER y la inflación que reconoce el INDEC es por lo menos la mitad que la real. No obstante, se registró un importante volumen negociado, en especial en el Discount en pesos, que finalizó con una suba del 2,56 por ciento. Cotiza a $ 52 y continúa a años luz de los $ 150 que había tocado a principios de enero de 2007, antes de que comenzara el escándalo por la manipulación de precios.

El dólar arrancó estable en el Mercado Abierto Electrónico (MAE), pero tras la primera hora de negocios comenzó a subir hasta terminar en sus mayores niveles del día, en $ 3,71. Esto provocó que también se moviera la pizarra en las casas de cambio, con un aumento de un centavo hasta $ 3,72 para la venta.

Se lo vio activo al Banco Central en el mercado cambiario, donde terminó comprando u$s 40 millones. Sin embargo, las reservas subieron sólo u$s 25 millones por caída de cotización de divisas como el euro y un pago a organismos internacionales.

Volumen alto

El volumen de negocios operado en el mercado cambiario superó los u$s 500 millones, un 50 por ciento más alto que el promedio que se venía negociando en las últimas semanas. Esto denota fuerte liquidación de los exportadores, aprovechando la suba de los precios de la soja. Se está cumpliendo así la previsión que tenían en el Central, respecto de un fuerte repunte de las liquidaciones en esta época del año, similar a lo que se produjo en 2008.

Sin embargo, la demanda del sector privado sigue siendo firme, lo que le impide al Central acumular más divisas para estar más preparado para enfrentar la turbulencia típica de los períodos preelectorales.

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