3 de noviembre 2009 - 00:00

Boudou con embajadores para allanar el canje de deuda

Amado Boudou
Amado Boudou
En medio de sus reuniones con jubilados e intendentes del conurbano bonaerense, Amado Boudou encontró tiempo para avanzar en las negociaciones por el canje de bonos que se avecina. Ayer por la tarde recibió en el Ministerio de Economía al embajador italiano en la Argentina, Stefano Ronca, y hoy recibirá a la flamante embajadora de los Estados Unidos en el país, Vilma Martínez.

Según dejaron trascender en el Palacio de Hacienda, uno de los temas conversados con el italiano pasó por el tratamiento que se dará a los pequeños inversores que no ingresaron al canje de 2005. Justamente, uno de los países donde fue más fuerte el rechazo a aquella transacción fue Italia. Y hace pocos días se conocieron declaraciones de Nicola Stock, uno de los principales defensores de bonistas italianos, que criticó con dureza la propuesta que elabora el Gobierno junto con los bancos Citi, Deutsche y Barclays.

El grado de rechazo en Italia había llegado al 35% y se registró una gran cantidad de litigios contra el país y también contra los bancos de ese país que promovieron la venta de títulos argentinos, obviamente antes del default de 2001.

Misterio

Ahora es un misterio qué porcentaje de esos inversores minoristas se quedó con los bonos argentinos y cuántos los terminaron vendiendo. Se supone que una importante cantidad ya se habría desprendido de estos títulos, que estarían en manos de grandes fondos de inversión.

No obstante, el Palacio de Hacienda precisa preparar el terreno para el road-show por distintas jurisdicciones que encararía el equipo económico. Los destinos obligados son Italia, Alemania, Reino Unido y los Estados Unidos. Pero ello sucederá una vez que se hayan definido las características finales de la transacción, algo que hoy se sigue negociando.

Con la nueva embajadora norteamericana, Boudou no sólo hablará de los «holdouts», sino que le manifestará el interés de la Argentina por arreglar la deuda con el Club de París, donde los Estados Unidos es el principal acreedor.

Claro que el Gobierno estadounidense insiste en que antes de arreglar con el Club de París, la Argentina debe sí o sí «regularizar» las relaciones con el Fondo. Aquí es donde se presenta el problema, ya que el organismo que dirige Dominique Strauss-Kahn insiste en que el Gobierno debe someterse al «artículo IV», es decir a una revisión integral de la economía. En cambio, el equipo económico prefiere que se trate simplemente de un intercambio no formal de información.

Todo esto se seguirá discutiendo el fin de semana. Boudou viajará el jueves rumbo a Escocia para participar de la próxima reunión de ministros del G-20. Allí, se supone, continuarán los contactos con el titular del Fondo para definir cómo sigue la relación con el organismo.

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