De acuerdo con el proyecto de ley, los ciudadanos que decidan ingresar el capital en Brasil deberán depositar el 30% del valor repatriado, del cual el 15% irá destinado al pago de una multa, mientras que el porcentaje restante será para el impuesto de renta. Con dicha medida el Ejecutivo pretende aumentar la recaudación de las cuentas públicas. De acuerdo con previsiones oficiales, Brasil cerrará el año con un déficit de unos u$s 14.000 millones, que suponen casi el 1 % del PBI. La economía brasileña está desde mediados de este año en recesión técnica y, según las previsiones de analistas del sector privado, en 2015 se encogerá en torno del 3 %, una tendencia que se espera que continúe en 2016, para cuando se prevé una contracción del 1,90 %. Para reequilibrar los números, el Ejecutivo lanzó este año un severo plan de ajuste fiscal que prevé una reducción de los gastos y un aumento de los ingresos, especialmente a través de la vía tributaria.
| Agencia EFE |


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