6 de diciembre 2011 - 00:00

Brasil: esquirlas de corrupción alcanzan ahora a un ministro del corazón dilmista

El ministro Fernando Pimentel afirma que no ocupaba cargos en el momento en que consiguió beneficiosos contratos. Dilma Rousseff se apresta a reestructurar todo el gabinete.
El ministro Fernando Pimentel afirma que no ocupaba cargos en el momento en que consiguió beneficiosos contratos. Dilma Rousseff se apresta a reestructurar todo el gabinete.
Brasilia - El ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, Fernando Pimentel, fue urgido por la presidenta Dilma Rousseff a aclarar sospechas de irregularidades ventiladas por la prensa local, confirmaron ayer fuentes oficiales, un día después de la renuncia del titular del Trabajo, Carlos Lupi.

La salida de Lupi el domingo, forzada por diversas denuncias, elevó a siete el número de ministros que debieron irse desde la asunción de la mandataria el 1 de enero pasado. Seis de ellos, como el propio Lupi, fueron arrastrados por denuncias de corrupción, y otro salió por públicas diferencias con el Gobierno.

Esa tendencia indica tanto la política de tolerancia cero de Rousseff, contra los escándalos dentro de su gabinete, pero también un severo problema ético y político que, todo indica, resulta difícil de erradicar.

La caída de Lupi afectó la estrategia de Rousseff, quien pensaba removerlo de su cargo en 2012, cuando llevará a cabo una reforma integral de su gabinete y posiblemente suprimirá algunas carteras, informó ayer O Estado de Sao Paulo (ver aparte).

Según publicó el diario O Globo y confirmaron ayer portavoces de la Presidencia, Rousseff le pidió a Pimentel que explique los trabajos que realizó mediante una firma consultora de su propiedad para empresas que mantienen contratos con la Alcaldía de Belo Horizonte, de la que fue titular entre 2002 y 2009.

El propio Pimentel declaró que la Presidenta, con quien mantiene desde hace años una estrecha amistad, le pidió «que actúe con mucha transparencia y tranquilidad», pues considera que no hubo ilícitos en esos trabajos.

Coordinador

A diferencia de los otros funcionarios que dejaron el Gobierno, en su mayoría designados por recomendación del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, Pimentel es un hombre cercano a Rousseff desde hace décadas. Además, Fernando Pimentel fue el coordinador de la campaña electoral de la ahora mandataria en 2010.

Documentos obtenidos por O Globo dicen que Pimentel prestó servicios a esas empresas entre 2009 y 2010, período en que algunos de sus clientes obtuvieron contratos para la ejecución de obras en Belo Horizonte.

De acuerdo con la versión del diario, los servicios de consultoría le rindieron a Pimentel unos dos millones de reales (1,2 millón de dólares al cambio actual) y podrían configurar un caso de tráfico de influencias, lo cual fue rechazado por el propio ministro.

«Fue una forma que tuve de ganar dinero y sobrevivir. No hubo nada de ilegal en eso», dijo Pimentel a O Globo, quien remarcó que en ese período no ocupaba ningún cargo público.

Controversia

Sin embargo, fuentes del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) dijeron ayer que ya evalúan la posibilidad de convocar a Pimentel al Congreso para que aclare su situación, como ocurrió antes con los seis ministros que cayeron por sospechas de irregularidades.

Ante esos movimientos de la oposición, el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) aseguró ayer que hará todo lo posible para evitar la comparecencia del ministro.

«No era diputado, no era senador, no era alcalde ni era ministro» cuando realizó esas tareas de consultoría, por lo cual «no hubo nada ilegal», dijo el diputado Cándido Vaccarezza, jefe del grupo del PT en la Cámara baja.

La oposición, sin embargo, parece decidida a convocar a Pimentel y compara su caso con la situación que llevó a la dimisión del ahora exministro de la Presidencia Antonio Palocci, acusado de tráfico de influencias con consultoría que realizó en 2010, cuando no ocupaba cargos públicos.

«¿Será que Pimentel fue alumno de Palocci?», preguntó ayer con ironía el senador Álvaro Dias, del PSDB. El parlamentario también recordó que Palocci «inauguró» la ola de renuncias en el Gobierno de Rousseff, en junio.

Tras la salida de Palocci, y con una frecuencia de casi uno por mes, cayeron por denuncias de corrupción los extitulares de Transportes, Alfredo Nascimento; Agricultura, Wagner Rossi; Turismo, Pedro Novais; Deporte, Orlando Silva; y Trabajo, Carlos Lupi.

Agencias EFE y ANSA, y Ámbito Financiero

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