Río de Janeiro - La División de Homicidios de la Policía Civil de Río de Janeiro constató que el albañil Amarildo de Souza, cuya desaparición en la favela Rocinha en julio movilizó a Brasil, fue torturado dentro de la Unidad de Policía Pacificadora (UPP), informaron fuentes oficiales. Diez efectivos de esa unidad policial fueron acusados ante el Ministerio Público por participar de la muerte del trabajador, de 43 años y padre de seis niños.
De acuerdo con las investigaciones, Souza fue sometido a choques eléctricos y asfixiado con una bolsa plástica en la unidad policial. Por ser epiléptico no resistió las torturas a las que fue sometido con el objetivo obtener informaciones sobre la localización de armas de traficantes de la favela en la que vivía con su familia.
Agencias DPA y AFP
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