El Banco Central de Brasil (BCB) mantuvo ayer su tasa de referencia (Selic) en 6,5% anual, considerando que la disparada de la inflación en junio debido a una huelga de camioneros fue de carácter "temporario". La decisión, adoptada por unanimidad de los nueve miembros del Comité del Política Monetaria (Copom), coincide con las previsiones de la mayoría de los analistas.
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"La inflación de junio (1,26%) reflejó los efectos alcistas significativos de la paralización del sector del transporte de cargas y de otros ajustes de precios", pero "datos recientes corroboran la visión de que esos efectos deben ser temporarios", indicó el BCB. En el acumulado de 12 meses, la inflación trepó de 2,86% en mayo a 4,39% en junio, pero se mantuvo dentro de las metas del BCB, del 4,5% este año con un margen de tolerancia de 1,5 puntos (el mercado estima 4,11% en 2018). El BCB interrumpió en mayo un ciclo de doce recortes consecutivos de la Selic, alegando la "frustración" causada por el estancamiento de las medidas de ajuste.