"Esa excesiva (alza) es pasajera. Para dónde va no lo sabemos, pero creo que después de la turbulencia de la Fed, regresará a niveles menores", dijo el ministro de Finanzas, Guido Mantega. "Lo importante es que nuestro tipo de cambio es fluctuante y que fluctúa en todas las direcciones", añadió.
Sin embargo, Mantega admitió que Brasil enfrenta ahora "dificultades con el cambio" debido a una fuerte depreciación del real, que desde enero pasado ha llegado casi al 20%, lo cual podría presionar la tasa de inflación. No obstante, manifestó confianza en que la depreciación del real puede ser revertida, de manera que se impida un mayor impacto sobre los precios de los artículos que dependen de componentes importados y se encarecen junto con el dólar. "Hasta ahora, no hemos detectado un efecto sobre la inflación. No digo que no pueda ocurrir, pero hasta ahora no ha pasado", afirmó. Sobre el cambio, aseguró también que el Gobierno tiene diversas herramientas para apuntalar el real y garantizó que las autoridades monetarias permanecen "vigilantes" ante los movimientos del mercado de divisas.
Por otro lado, Mantega revisó las previsiones de crecimiento y las situó ahora en el 2,5%, frente al 3,5% que esperaba hasta el mes pasado. "Mi expectativa es que (el PBI) crezca el 2,5%" este año, declaró el ministro, y explicó que Brasil "está exportando menos, porque hay una crisis global y los mercados internacionales están parados", lo cual ha afectado las previsiones de crecimiento que manejaban a inicios de 2013, que eran de un 4% y fueron recortadas a mediados de año al 3,5%.
| Agencias Reuters, AFP y EFE |


Dejá tu comentario