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Brasilia: Rousseff despidió con honores ayer a Oscar Niemeyer
La presidente de Brasil, junto a la viuda de Niemeyer, Vera Lucia Cabreira, ante el féretro del arquitecto mundialmente reconocido ayer en el Palacio del Planalto.
Rousseff, acompañada por la viuda de Niemeyer, Vera Lucia Cabreira, esperó en la parte alta de la rampa que da acceso al palacio que el féretro, cubierto con la bandera de Brasil, fuera llevado a hombros de la guardia fúnebre de la Policia Federal, flanqueada por los Dragones de la Independencia, la guardia de honor de la sede presidencial. En el protocolo brasileño, la subida de la rampa presidencial está reservada para jefes de Estado.
La mandataria aplaudió el paso del cortejo en el momento en que los restos de Niemeyer traspasaron el umbral del palacio y fueron depositados en el salón principal. El féretro fue transportado ayer en un avión de la Presidencia desde Río de Janeiro, donde murió el reconocido arquitecto, y fue recibido en la Base Aérea de Brasilia por militares que le rindieron honores y lo cargaron en hombros hasta un vehículo del cuerpo de bomberos.
En primera fila en el salón principal del palacio estaban, además de Rousseff y la viuda, parte del gabinete ministerial, algunos gobernadores, el presidente del Senado, José Sarney; el del Tribunal Superior Federal, Joaquim Barbosa, así como otras autoridades y familiares del arquitecto.
La Presidente decretó, además, duelo oficial de siete días por la muerte de uno de los principales arquitectos del siglo XX que se destacó por la exaltación de la curva, inspirado en el cuerpo femenino, las montañas, ríos y las olas del Atlántico. Durante los siguientes siete días las banderas serán izadas a media asta en los edificios oficiales, pero no se suspenderá ninguna actividad del gobierno o del sector público, explicó la Presidencia.
La decisión de llevar a Niemeyer al Palacio de Planalto partió de Rousseff, que la noche del miércoles se comunicó con sus familiares para darles el pésame y hacerles el ofrecimiento. Después de los homenajes oficiales, el velatorio fue abierto al público durante unas cuatro horas.
El féretro fue trasladado anoche a Río de Janeiro para un velatorio privado en el Palacio da Cidade, que la alcaldía de la ciudad puso a disposición de los familiares de uno de sus hijos más ilustres. El entierro de Niemeyer será hoy por la tarde, en el cementerio de Sao Joao Batista, en el barrio de Botafogo, muy cerca de donde este brasileño universal nació el 15 de diciembre de 1907 y del hospital donde falleció.
Agencias EFE y AFP


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