Brecha con “blue” volvió a ampliarse y está en 5%

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La nueva caída del tipo de cambio coincidió con un nuevo aumento de la brecha cambiaria, que se extendió casi hasta el 5%, el valor más alto desde que se levantó el cepo cambiario. Una vez más la caída que se produjo en el segmento oficial fue superior a la merma del paralelo, lo que generó que esa distancia se volviera a incrementar en casi un punto porcentual, ya que del 3,7% saltó al 4,8%. Ese nivel se ubica prácticamente en el tope que se observaba antes de la instauración del cepo cambiario, en noviembre de 2011. A partir de ese momento, la brecha se disparó hasta el 80% en el momento crítico. A medida que el Gobierno restringía el acceso a dólares vía el mercado oficial, la demanda terminaba desviándose al circuito informal.

Tras la decisión del Gobierno de Mauricio Macri de levantar el cepo, la distancia entre ambos tipos de cambio desapareció e incluso se volvió negativa, es decir que el oficial llegó a ubicarse por encima del "blue". Pero este fenómeno duró pocos días.

Ahora volvió el sobreprecio para aquellos que quieren adquirir dólares a través del mercado informal. En ese segmento confluyen dos tipos de inversores: aquellos que operan en negro y no pueden justificar la compra de divisas, pero también quienes tienen capacidad contable para hacerlo pero prefieren no dejar rastro o dar indicios de compras significativas, quizás como un reflejo de épocas pasadas.

El dólar oficial cayó 1,15% y finalizó en $ 14,65, mientras que el paralelo perdió 0,32% hasta $ 15,34. También el mayorista siguió en baja y perforó el nivel de $ 14,50. La semana pasada el Central había comprado u$s 500 millones a ese precio y provocó un repunte por encima de los 15 pesos, aunque en los días posteriores volvió a derrumbarse.

La presión bajista que está sufriendo el dólar representa una amenaza para el BCRA, ante la posibilidad de que se produzca un nuevo escenario de atraso cambiario. Sin embargo, la entidad está limitada a la hora de intervenir ya que se vería obligado a emitir una importante cantidad de pesos, alentando la inflación. Por eso, en las próximas semanas habría medidas para flexibilizar el mercado y permitir un aumento de la demanda de dólares, especialmente por parte de empresas e importadores. El ingreso de dólares de la cosecha de soja y de las colocaciones de bonos por parte de provincias, empresas y el propio Gobierno aceleran esa tendencia bajista de la divisa.

La decisión de mantener las tasas al 38% anual en el caso de las Lebac, como sucedió en la licitación de ayer, también desalienta la compra de divisas y desinfla todavía más la cotización. El titular de la entidad, Federico Sturzenegger, esta vez prefirió no apurarse a bajar la tasa, lo que sucedería tal vez en la licitación de la semana próxima o en el arranque de abril, aunque en forma muy gradual. Claro que al mismo tiempo como se expandió en $ 10.500 millones la base es probable que parte de esa cantidad de dinero le termine poniendo un piso al valor del dólar.

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