24 de noviembre 2010 - 00:00

Bueno: fallas complican programa nuclear de Irán

Viena - La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) indicó ayer que Irán produjo ya más de tres toneladas de uranio enriquecido, suficientes para tres bombas atómicas, pero que el régimen teocrático se vio forzado a suspender, a mediados de noviembre, el enriquecimiento del mineral necesario para el desarrollo nuclear, lo que indicaría la existencia de algunos problemas en el programa.

Esas revelaciones surgieron de un informe confidencial de la agencia nuclear de la ONU enviado desde Viena a los Estados miembros.

Irán aumentó el número de centrifugadoras en funcionamiento casi un 25% desde agosto, aunque la producción de uranio enriquecido se ha mantenido estable, en unos 100 kilos por mes. «La eficiencia de las centrifugadoras está bajando», aseguró un diplomático cercano a la AIEA, conocedor de la investigación internacional que se lleva a cabo allí desde hace ocho años.

A pesar de que el plan inicial de Irán era construir en esa planta 50.000 centrifugadoras para la producción industrial de combustible nuclear, el número de equipos se mantiene estable desde el año pasado por debajo de las 9.000 unidades. Eso también hace crecer las sospechas sobre las intenciones verdaderas del programa nuclear iraní.

Sanciones

El Consejo de Seguridad de la ONU emitió ya cuatro rondas de sanciones ante la negativa iraní de cumplir con sus peticiones. Entre otros puntos, exige la suspensión de su programa de enriquecimiento, congelar la construcción de un reactor de agua pesada y aplicar un régimen especial de inspecciones.

A pesar de ello, Teherán ya produjo un total de 3.135 kilos de uranio enriquecido hasta el 5%, frente a los 2.800 kilos registrados a finales de agosto. La producción de uranio con una pureza de hasta el 20%, supuestamente para fines médicos, también sigue adelante.

Los expertos consideran que al enriquecer uranio hasta esos niveles, los iraníes avanzan en sus conocimientos sobre la forma de controlar el proceso para purificar uranio hasta el 90%, lo que le permitiría fabricar bombas atómicas cuando logre los recursos para aplicar el mineral enriquecido.

El informe emitido ayer por el secretario general de la AIEA, Yukiya Amano, agrega que Irán sigue rechazando cualquier explicación sobre posibles dimensiones militares de sus actividades atómicas. «No ha habido progreso en las dimensiones militares. Irán rechaza hablar sobre ello desde hace dos años», dijo un diplomático.

Agencia EFE

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