La Argentina tiene 48 horas para terminar de negociar con Elliot y Aurelius un acuerdo final para que acepten la oferta del Gobierno de Mauricio Macri para salir del default. Y si lo logra, el segundo acreedor más importante del "juicio del siglo" estaría dispuesto a sumarse. Se trata del fondo bostoniano Bracebridge, enrolado en el listado de los "me too" que posee títulos impagos de la Argentina por unos u$s 1.121 millones. Si todo sale como creen los negociadores nacionales que comanda el secretario de Finanzas Luis Caputo, mañana a las 13.30 la posición local llegará ante Thomas Griesa en inmejorables posiciones para que el juez de Nueva York de el fallo más favorable al país desde abril de 2010, cuando avaló el proceso del segundo canje de deuda durante el Gobierno de Cristina de Kirchner. Sólo restaría convencer a los 13 argentinos que militan en el "Grupo Varela" hasta ahora, y curiosamente, los más irreductibles a aceptar la propuesta que Caputo llevó ante el escritorio del "special master" Daniel Pollack en la primera semana de febrero.
Hoy se profundizarán los encuentros con los abogados de Elliot, el fondo de Paul Singer, y con Aurelius, de Marc Brodsky. También con los enviados de Bracebridge Capital LLC, que presentó una demanda por u$s 1.121 millones, y se convirtió no sólo en el fondo buitre de segunda generación con mayor volumen de deuda reclamada entre los "me too", sino se ubicó en el puesto número 2 del ranking de tenedores de títulos públicos argentinos impagos. Supera incluso al EM Dart, del magnate Kenneth Dart, que en su momento lideró la compra de bonos en default de la Argentina y fue el primero en presentarse ante el juzgado de Thomas Griesa para comenzar la batalla judicial contra el país, luego del primer canje de deuda de 2005.
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