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Buscan mejorar calidad de los quesos
Científicos de diferentes centros de investigación de Santa Fe desarrollan líneas de estudios que apuntan a mejorar la calidad y producción de los quesos.
Además de Francia, Estados Unidos, Italia y los Países Bajos, la Argentina se encuentra entre los principales productores de quesos, un alimento milenario que se elabora desde remotas épocas precedentes a la era cristiana.
Si se tiene en cuenta que Santa Fe es la principal provincia lechera de la Argentina, no es sorprendente advertir que en la actualidad científicos de diferentes centros de investigación de esa provincia desarrollen líneas de estudio que apunten a mejorar la calidad y producción de los quesos.
«Dada la fuerte competencia existente en el mercado internacional para colocar este tipo de productos, y la circunstancia de que los otros países productores de quesos son en general economías desarrolladas, es necesario que el sector quesero argentino cuente con información basada en hechos científicamente comprobados.
«La creciente demanda de los quesos argentinos, unida al hecho de que los países destinatarios establecen estrictas normas de control, imponen a la producción la necesidad de una alta calidad y de precios competitivos», señala Carlos Zalazar, director del Instituto de Lactología Industrial (INLAIN) dependiente a la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y del Conicet.
En este contexto, desde el INLAIN se realiza una serie de proyectos e iniciativas que apuntan a mejorar la calidad de los quesos. «En este momento en nuestro instituto estamos trabajando sobre el incremento de la actividad de enzimas no microbianas para acelerar la maduración de quesos, en el desarrollo de un nuevo yogur bajo en lactosa, en la adición de bacterias probióticas -microorganismos que producen efectos beneficiosos sobre el organismo- a quesos de oveja. También incursionan en el diseño de fermentos naturales a base de leche de oveja para la producción de quesos semiduros, entre otras cosas», destacó.
«El empleo de determinadas enzimas puede contribuir a acelerar la maduración de los quesos, mejorando así las posibilidades de cada productor en la difícil tarea de imponer sus productos en un mercado altamente competitivo», sostuvo.
Asimismo, el director de INLAIN destacó que los yogures bajos en lactosa (un tipo de azúcar) que desarrollan apuntan a satisfacer las demandas de un sector de la población que, debido a la dificultad para asimilar la lactosa en su organismo, se ven limitados en el consumo de los yogures tradicionales que poseen un significativo contenido de esta azúcar.

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