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Buscan OK de moderados y llaman a los anti-K
Hermes Binner
El martes próximo, la Presidente y parte de su gabinete recibirán a los gobernadores de Santa Fe, Hermes Binner; de Corrientes, Ricardo Colombi; de Catamarca, Eduardo Brizuela del Moral; y de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos. Los cuatro, ayer, confirmaron su asistencia.
En tanto, para el 15 de abril está agendado un encuentro con otros tres jefes provinciales, en ese caso, abiertamente enfrentados con el Gobierno de los Kirchner: el porteño Mauricio Macri, el chubutense Mario Das Neves y el puntano Alberto Rodríguez Saá.
De estos tres, Das Neves confirmó ya que no concurrirá. Macri lo supeditó a un problema de agenda y el mandatario de San Luis estaría, en principio, dispuesto a participar de un encuentro con la Presidente.
En la convocatoria primó el criterio de darle un marco institucional luego de que la propia Cristina de Kirchner haya planteado que no tenía intención de discutir con gobernadores que están en carrera para la presidencia de 2011 y, por tanto, «sólo les importa criticar al Gobierno».
Anteayer, la Presidente recibió a 17 gobernadores en Olivos ante los que anunció que propondrá la eliminación del impuesto al cheque para 2011 y que vetará cualquier reforma que sobre ese tributo consiga imponer la oposición en el Parlamento nacional.
Ayer, en esa línea, los voceros oficiales salieron a reforzar la propuesta K con argumentos sobre el carácter «distorsivo» de ese tributo y, además, a repetir el libreto cristinista según el cual los 24 mil millones de pesos que entran por esa vía podría obtenerse mediante el blanqueo de Economía que opera por circuitos informales para no pagar impuesto al cheque.
El ministro de Economía, Amado Boudou, defendió la iniciativa porque «viene una etapa de mayor crecimiento para el país, y por eso la eliminación del impuesto al cheque es importante. Se trata de un impuesto distorsivo».
En tanto, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, debió aclarar que el debate en el Congreso sobre una modificación de la coparticipación del impuesto al cheque «nada tiene que ver con lo que piensan los gobernadores», ya que -afirmó- «la verdadera solución es terminar con este impuesto».
Además, el funcionario coincidió con el argumento que sostienen empresarios y economistas, de que se trate de un gravamen que «distorsiona».
«Los gobernadores no quieren que se toque la ley del cheque y es solamente un capricho de algunos legisladores», afirmó.
A su vez, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, aclaró que la iniciativa impulsada por la Presidente no tiene como intención desarticular el tratamiento de modificar la ley de cheques en el Senado. Y pidió que la oposición actúe con «responsabilidad».
«En principio, creemos que va a primar la cordura en el Parlamento», señaló Randazzo.
«Está muy bueno que el Congreso debata este tipo de temas, pero debe hacerlo con suficiente previsibilidad, con la responsabilidad de saber que la Argentina necesita seguir manteniendo previsibilidad macroeconómica y un manejo responsable de sus números», indicó.
El funcionario recordó que «la Presidente ha señalado la necesidad de que la Argentina vaya saliendo de un sistema tributario regresivo por uno más progresivo».

