El ministro de la Producción, Francisco Cabrera, llevó "tranquilidad" a la industria textil al prometer que el Gobierno "no le va a soltar la mano porque no es un sector inviable". "Siempre se dice que el sector textil es inviable, pero para nosotros no hay ningún sector inviable en la Argentina. Son 400.000 empleos que hay que defender", dijo el funcionario. Música para los oídos textiles. Cabrera cerró la Convención de la Agroindustria Textil & Indumentaria de Argentina y señaló que una parte del sector textil tiene altísima informalidad, por lo que prometió a los empresarios que comenzará a trabajar en eso, para erradicar los talleres clandestinos que además no pagan impuestos y compiten deslealmente. "No les vamos a soltar la mano en esto. Éste es el compromiso. La dinámica de la competencia puede hacer que a algunos les vaya mejor y a otros peor, en eso no vamos a intervenir. Pero tampoco les vamos a soltar la mano", expresó.
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Al analizar la economía real, el funcionario se quejó por una falencia estructural muy importante que tiene que ver con la falta de demanda de trabajadores por parte del sector productivo privado. "Hoy que somos Gobierno nos tenemos que hacer cargo de arreglar las situaciones de la productividad que tienen que ver con gobiernos anteriores y lo vamos a hacer", se comprometió Cabrera. Señaló en ese sentido que la gestión Cambiemos tiene pensado avanzar en correcciones del sistema tributario, repensar los costos laborales, generar acceso al financiamiento, bajar el costo del acceso a la tecnología, mejorar los niveles de competencia y solucionar problemas graves de infraestructura. "El empresariado argentino muchas veces se asusta por la apertura de la economía al afirmar que no está en condiciones de competir con el mundo, pero la apertura será inteligente, con eficiencia y competitividad. No vamos a dejar solo a nadie", sostuvo.
Por eso, destacó la decisión del Gobierno nacional de avanzar en las reformas macroeconómicas con "gradualismo" a pesar de que tiene que corregir el déficit fiscal, aunque aclaró que eso responde a una serie de razones sobre el "dolor social". "Vamos a tener un plan que lo vamos a hacer en conjunto, no soltándole la mano a ningún empresario porque no podemos darnos el lujo de perder ningún empleo", sostuvo Cabrera ante unos 1.500 empresarios textiles.
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