11 de septiembre 2012 - 00:00

Cada vez más cerca

Wellington - La repercusión por la derrota de Los Pumas por 21 a 5 frente a los All Blacks neozelandeses el sábado pasado fue por demás auspiciosa para un equipo que está poniendo en aprietos al orden mundial preestablecido.

El seleccionado argentino ya está en la Gold Coast australiana, una larga playa de arena banca repleta de altos edificios y centro vacacional para los locales. Claro que no está en la mente de los jugadores el descanso, ni mucho menos.

Ya está en proceso el plan recuperación. Comentaba un especialista neozelandés que el alto impacto físico de un partido como el que el sábado jugaron ambos países equivale a un choque de auto por fin de semana. Lo marcaban la cara y los gestos de agotamiento del gran capitán argentino, Juan Fernández Lobbe.

A este nivel, los golpes son más duros de lo que la televisión muestra y lo que ahí se ve son golpes fuertísimos. El sábado justo en el final del entretiempo, cuando se cortó la luz del estadio -sí, pasa en otros países-, los jugadores pudieron volver a descansar y tomar aire otros diez minutos. Tal vez debería analizarse extender el tiempo entre el primer y segundo tiempo en test-matches; los jugadores se lo merecen. Verlos después del partido marcaba un agotamiento total.

Los Pumas no ganaron porque enfrente tuvieron un mejor equipo. No en vano los All Blacks son campeones del mundo y el equipo de mejor ranking. Argentina está en el octavo puesto y tiene que evitar caer de ese grupo de los mejores ocho antes de fin de año ya que se sortearán los grupos del Mundial 2015, y esos ocho países serán cabeza de serie. Para eso está la gira de fin de año por Gales, Francia e Irlanda.

Este primer Rugby Championship tenía como objetivo para Santiago Phelan y su equipo establecerse, ganar el respeto de los rivales más encumbrados y del mundo ovalado. Ganar es resultado del trabajo. Que cada vez estén más cerca del triunfo obedece a que se trabajó muy bien en la previa y que éste es un equipo con un hambre impresionante y con una ambición desmesurada: salen a ganar todos los partidos con un real convencimiento de que pueden.

Falta; en este nivel hay que saber cómo llegar al try con asiduidad. La defensa Puma fue descripta como tal vez la mejor del mundo por el entrenador neozelandés Steve Hanse. Dos tries en tres partidos en este nivel es poco, pero al menos se mantuvo a los Springboks en los primeros dos partidos y a los temerosos All Blacks lejos del punto bonus por tries (se da al apoyar cuatro tries). Veremos qué pasa con Australia.

Muchos, en Argentina y por esta zona, creen que Los Pumas tienen reales chances de ganarle a Australia el sábado y ganar sus partidos de local, las revanchas contra los All Blacks y los Wallabies. Puede ser, pero no nos anticipemos. Disfrutemos el momento, disfrutemos estos Pumas que están haciendo bien su trabajo. Ganar será consecuencia de esto.

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