3 de octubre 2014 - 00:43

Caída de la soja, más grave que fallo Griesa: u$s 10.000 M anuales

Caída de la soja, más grave que fallo Griesa: u$s 10.000 M anuales
La caída en el precio internacional de nuestros productos agrícolas, de mantenerse, probablemente constituya la noticia económica más relevante que le toque vivir al país y al oficialismo en su última etapa de Gobierno. Posiblemente, más dolorosa que las consecuencias del propio "fallo Griesa", si finalmente termina solucionándose de alguna manera.

Esta caída de precios implica para el país un retroceso de sus ingresos por exportaciones del orden de los u$s 10.000 millones anuales, de acuerdo con las más moderadas estimaciones (algunos hablan de u$s 12.000 millones).

En términos de cambio, de esta pérdida unos u$s 3.000 ya están impactando durante el corriente año, de modo que para el año próximo el impacto incremental sería de unos u$s 7.000 millones adicionales. Pero para reafirmar el concepto, durante 2015 se perderán u$s 10.000 millones respecto de los niveles que se hubiesen logrado con los precios de hace sólo seis meses, al mismo volumen exportado. Esto es cerca del 2% del valor en dólares de nuestro PBI actual.

Si bien el impacto directo de esta merma afecta directamente a los productores agrícolas, en su rentabilidad y en su capacidad de gasto, la realidad es que indirectamente afecta la situación de todos los demás sectores de la economía.

Si el exportador que recibía dólares no los usaba para turismo o para otro bien comprado directamente en el exterior, sino que los usaba para construir inmuebles, consumir servicios locales, o comprar autos que no pueden ser automáticamente exportados si no se venden localmente, todos estos sectores productores locales sufren una brusca retracción en su demanda, y, por ende, de sus ventas. Y ante el exceso de oferta, lejos de bajar precios o aumentar exportaciones, por inflexibilidades de corto plazo, el impacto inmediato es la caída de la producción local. Esto es, descenso del PBI, recesión.

¿Cuál es la magnitud de este repliegue? Mientras el rojo en la demanda continúe concentrándose en los sectores locales, el declive en la actividad de éstos se realimentará, y sólo se detendrá cuando termina en menores importaciones del exterior. O sea, sólo la caída en la demanda de importaciones eliminará la baja en la demanda de bienes locales. Sólo dejando de gastar afuera se sustituye la necesidad (por restricción) de dejar de gastar adentro.

Por su parte, la experiencia empírica muestra que el retroceso de la producción local se frenará cuando supera en algo más la caída inicial en el ingreso. O sea, de mantenerse la nueva situación, la corrección del PBI con origen en este fenómeno sería de más del 2%. Un 0,6% ya se está produciendo este año, y más de un 1,4% adicional ocurriría el año próximo, sólo por este efecto.

¿Pero puede revertirse, o evitarse de algún modo semejante caída? Sí, si existe por algún otro motivo idéntica cantidad de ingreso de dólares del exterior, ya sea por créditos externos públicos, o por ingresos de capitales privados, lo que obviamente depende de la credibilidad. Otra alternativa podría ser la pérdida de reservas internacionales, aunque deben ser lo suficiente como para no afectar negativamente la credibilidad, como para no generar un efecto negativo o inverso en los movimientos de capitales y de crédito. En ese caso, la recesión podría agudizarse aún mas. La realidad es que las reservas escasean y la credibilidad también. Después de todo, los u$s 1.650 millones del "fallo Griesa" más los u$s 10.000 millones hipotéticos de nuevas sentencias que deberá pagar el próximo Gobierno no eran ni la última ni la peor noticia.

(*) Economista

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