El humor inglés y la indignación de los ahorristas se hizo presente luego que declarara el ex CEO de Barclays, Bob Diamond.
Londres - Las calificadoras de riesgo aumentaron ayer la presión sobre el banco británico Barclays, amenazando con reducir sus calificaciones debido a las preocupaciones sobre quién va a dirigir la entidad tras la salida del presidente ejecutivo, Bob Diamond. Barclays está en medio de una crisis a raíz de un escándalo por la manipulación de la tasa interbancaria Libor, que provocó el martes la renuncia de Diamond y la del director de operaciones Jerry del Missier. El presidente del directorio, Marcus Agius, también anunció su intención de dejar su puesto una vez que se haya encontrado un sucesor. «El banco podría estar inserto en el desafío de sustituir a tres altos cargos y, en particular, encontrar un nuevo presidente ejecutivo que no sólo tenga un conocimiento suficiente de cómo funcionaba el negocio de banca de inversión de Barclays, sino que también tenga la credibilidad y la capacidad de abordar con rapidez las deficiencias que el incidente de la tasa Libor puso de manifiesto», dijo en un comunicado Moodys, que redujo de estable a negativo su pronóstico sobre fortaleza financiera del banco. También S&P rebajó a negativo desde estable el pronóstico de calificación a largo plazo, citando los problemas de gestión y la incertidumbre estratégica que enfrenta actualmente el banco. «Vemos un potencial para que el eventual nuevo presidente ejecutivo revise el alcance actual de las actividades de Barclays, en particular si esa persona fuera contratada externamente», dijo la agencia.
Por su parte, Fitch dijo que el impacto de la investigación de la Libor no modificó su opinión sobre Barclays y sostuvo que era prematuro especular sobre cualquier cambio en la dirección estratégica de la firma. «Creo que el banco está claramente en un estado de flujo en este momento», dijo Dominic Rossi, de Fidelity Investment, en una conferencia a principios de esta semana.
Ayer los diputados británicos rechazaron una moción presentada por el opositor Partido Laborista para que el escándalo Libor fuera investigado por una comisión presidida por un juez, similar a la que se creó a raíz del cierre del News of the World. Sin embargo, aprobaron posteriormente la investigación parlamentaria con la participación de miembros de las dos Cámaras anunciada a principios de semana por el primer ministro David Cameron para llegar al fondo del escándalo.
Agencias Reuters, AFP y DPA
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