La estrategia epidemiológica, dada la evolución y circulación del virus de la gripe A H1N1 en el área metropolitana, donde se registró la mayoría de los 871 casos y las cuatro muertes confirmadas hasta ayer, se focalizará en los grupos de riesgo, esto es, personas que por padecer enfermedades previas son más propensas a desencadenar cuadros graves.
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Las nuevas medidas, consensuadas en la reunión de expertos que se realizó ayer en la sede del Ministerio de Salud de la Nación, establecen que en el área metropolitana -que incluye la Ciudad de Buenos Aires y hasta el tercer cordón del conurbano bonaerense- ya no se dispondrá el cierre de escuelas ni de cursos.
El director de Epidemiología de Salud bonaerense, Mario Masana Wilson, explicó que por «el alto nivel de circulación del virus en el área metropolitana, se efectuará el análisis confirmatorio de gripe A sólo a los llamados grupos de riesgo, a los que tanto la gripe A como la estacional pudieran ocasionarles cuadros severos o fatales».
En otras palabras: «Vamos a seleccionar a las personas respecto del criterio de riesgo. El resto, vamos a suponer que tienen una influenza, y la estrategia es no medicar porque no es factor de riesgo y estimamos que va a tener una evolución de gripe leve», dijo Wilson en conferencia de prensa, tras la reunión del Comité de Expertos de la provincia de Buenos Aires.
En cambio, en distritos donde la circulación del virus es menor o nula, «se continuará con las medidas adoptadas hasta el momento, entre ellas, el cierre de escuelas o cursos toda vez que se detecte un caso confirmado o sospechoso», detalló Masana Wilson. «El tema que concentra el mayor interés en el área metropolitana es fortalecer la capacidad de los servicios asistenciales para la más adecuada atención de los pacientes», dijo el viceministro de Salud de la Nación, Carlos Soratti. «En el resto del país seguimos apostando a acciones de vigilancia epidemiológica y control de casos y de la transmisión, a la vez que trabajando en la adecuación de servicios», agregó el funcionario.
Soratti precisó que a los trabajadores de la salud se les está pidiendo un esfuerzo importante de adaptación a esta nueva situación, aunque «es un recurso humano que ya tiene la experiencia de la infección respiratoria aguda grave de todos los inviernos». Sin embargo, ahora «hacemos una fuerte recomendación de utilizar todas las medidas de protección para evitar la transmisión no sólo de la influenza A, sino de todos los virus».
En igual sentido, el ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Claudio Zin, dijo que «los casos fatales registrados no obedecen a que el virus A H1N1 se haya vuelto más agresivo, lo que sucede es que está empezando a comprometer a un grupo de población más susceptible a las enfermedades».
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