La legisladora Silvia Giacoppo aseguró que la propuesta “forma parte de una política de Estado, de un Estado decidido a controlar las fronteras, a radarizar y a luchar contra el narcotráfico”.
Alerta. “Nuestro país dejó de ser de tránsito de droga para convertirse en uno de consumo y triangulación”, dijo la senadora Silvia Giacoppo. (UCR).
En la previa del inicio del debate sobre el proyecto para echar delincuentes extranjeros que impulsa el líder del bloque Frente para la Victoria-PJ en el Senado, Miguel Pichetto, el rionegrino ya logró el apoyo de Cambiemos: ayer, la legisladora radical Silvia Giacoppo aseguró que "hay consenso para que se vote afirmativamente la reforma migratoria" debido a que "forma parte de una política de Estado, de un Estado que está decidido a controlar las fronteras, a radarizar y a luchar contra el narcotráfico".
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Giacoppo, que responde al gobernador jujeño, Gerardo Morales (en su época de senador siempre cultivó una buena relación con Pichetto, sintonía fina que también consagró en su momento el ahora asesor presidencial sin cargo Ernesto Sanz), señaló que "es necesario volver a intensificar los controles que, durante los últimos años, se habían relajado", y que la iniciativa "tiene como finalidad controlar los delitos que se cometen en nuestro país, sin que esto signifique que el Estado quiere canalizar que todos los temas de la inseguridad pasa a través de los extranjeros".
Pichetto volvió a presentar su proyecto después del tsunami de críticas -que recibió de parte del progresismo culposo- por sus declaraciones estivales referidas a que la Argentina funciona como "ajuste delictivo" de otros países. El texto en cuestión formó parte de una batería de iniciativas entre los que se incluye uno sobre motochorros y otro sobre el control de las autopartes, conjunto de ideas que tiene como objetivo extra el de disputar la agenda en seguridad del Gobierno nacional y la del serpenteante Sergio Massa, que en las últimas semanas cedió terreno parlamentario para sumar millas en su pasaporte.
La iniciativa del senador justicialista tapona el ingreso de criminales extranjeros al establecer que serán causas impedientes de entrada y permanencia quienes hayan "sido procesados en primera instancia, en la Argentina o en el exterior, o que tengan antecedentes por tráfico de armas, de personas, de estupefacientes o por lavado de dinero, o inversiones en actividades ilícitas, o delito que merezca para la legislación argentina pena privativa de la libertar de tres años o más".
También deberá abandonar el país quien sea "procesado en la Argentina por un juez de primera instancia o tenga antecedentes por haber presentado documentación material o ideológicamente falsa, para obtener para sí o para un tercero un beneficio migratorio".
En tanto, será expulsado "el residente procesado judicialmente con procesamiento confirmado por la Cámara del fuero, por delito doloso que merezca pena privativa de libertad mayor de cinco años", o aprehendido en "flagrante delito o registrase una conducta reiterante en la comisión de delitos". Para el primer caso, y producido el procesamiento, "deberá transcurrir un plazo de 30 días para se dicte la resolución definitiva de cancelación de residencia".
Giacoppo ayer destacó que "en nuestro país, el ingreso de personas tiene muy bajo control", y agregó: "Este proyecto apunta a que aquellas personas que tengan antecedentes penales o procesos en curso, sin tener la captura recomendada, puedan ser indagadas y así permitir o no el ingreso al país. Además, ante un delito cometido en nuestro territorio pueda ser extraditado puesto a disposición de su país de origen. Tenemos los convenios como para que esto se pueda aplicar".
La senadora radical también dejó en claro que la iniciativa no se acerca en absoluto a "un tema de xenofobia ni de restricción del ingreso al país". En ese sentido, explicó: "Nuestra Constitución, desde sus inicios, nos presenta como un país abierto a los extranjeros y les brinda los mismos derechos que a los argentinos. Todo siempre dentro de la ley, por eso este proyecto está dirigido a quienes cometen delitos".
A modo de ejemplo, Giacoppo detalló: "En Jujuy tenemos casi un 70% de frontera con Bolivia. Ellos ingresan sin ningún control a utilizar nuestra infraestructura o a vender sus productos y cuando un argentino cruza, le sellan el documento con una leyenda que dice 'no está permitido trabajar ni estudiar'".
Por último, la legisladora dijo que "es necesario volver a intensificar los controles que, durante los últimos años, se habían relajado" porque "claramente, nuestro país ha dejado de ser un país de tránsito de la droga para convertirse en un país de consumo y triangulación con otros países".
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