28 de junio 2018 - 00:00

“Cambio”, la palabra que en México conduce a la izquierda

El ascenso del político de 64 años supondría el colapso de todo el sistema de partidos tradicionales. La inseguridad rampante, preocupación clave.

El hombre del momento. Andrés Manuel López Obrador, conocido como AMLO, se sobrepuso a la fuerte desconfianza del establishment y se dirige a un triunfo contundente en las elecciones mexicanas del domingo.
El hombre del momento. Andrés Manuel López Obrador, conocido como AMLO, se sobrepuso a la fuerte desconfianza del establishment y se dirige a un triunfo contundente en las elecciones mexicanas del domingo.
Ciudad de México - Hartos de la corrupción y la violencia, los mexicanos votan este domingo en unas elecciones históricas en las que el izquierdista Andrés Manuel López Obrador va como favorito dejando atrás a los candidatos de partidos tradicionales, que han gobernado durante casi un siglo.

Muchos mexicanos repiten una y otra vez lo mismo: "Cambio", "dar vuelta la página".

El candidato izquierdista, de 64 años y conocido como AMLO, parece capitalizar bien ese hastío en su tercer intento por alcanzar la Presidencia con una coalición encabezada por su Movimiento Regeneración Nacional (Morena), tras un gobierno saliente que no logró cumplir su promesa de paz y transparencia.

El sexenio de Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que gobernó ininterrumpidamente desde 1929 hasta 2000, estuvo marcado por reformas de gran calado (no exentas de polémica) y varios escándalos de corrupción y denuncias de violaciones a derechos humanos.

En mi familia "casi todos votamos por AMLO. Queremos un cambio, ya no queremos más a nadie del PRI ni del PAN", el conservador Partido Acción Nacional que gobernó de 2000 a 2012, comenta Wendy Rodríguez, vendedora de frutas callejera de 24 años.

Si se cumplen los pronósticos, los retos de López Obrador serán gigantescos: además de combatir la corrupción, debe cumplir su promesa de "poner en su sitio" a Donald Trump, quien amenazó con romper el Tratado de Libre Comercio con México porque el país latinoamericano no es lo suficientemente duro con la inmigración irregular.

"El problema es que nadie sabe casi nada. A veces dice que quiere hacer una refinería, pero eso no es fácil. Dice que quiere combatir la pobreza, producir más empleo, pero no dice cómo. Hay que ver cómo trabaja", dice Gabriel Villa Acevedo, taxista de 41 años quien pese a sus dudas quiere llevar a AMLO a la Presidencia.

Sus rivales y críticos aprovechan esas "lagunas" para advertir que un gobierno de AMLO sería "populista como el de Hugo Chávez" en Venezuela. Pero en las últimas semanas, López Obrador y sus allegados buscaron desmarcarse de propuestas radicales en asuntos claves para la economía.

"Hasta ahorita los mercados están tranquilos", aseguró el empresario Alfonso Romo, quien sería el coordinador de la Oficina de la Presidencia si López Obrador gana.

AMLO sostiene que la corrupción es la causa de todos los males y la arrancará de raíz.

México se encuentra entre las peores posiciones de América Latina en índices de corrupción, según Transparencia Internacional.

"Voy a gobernar con el ejemplo. Y con austeridad, voy a obtener la mitad del sueldo de lo que recibe actualmente el Presidente de la República. Voy a seguir viviendo en mi domicilio", promete López Obrador en un video que circuló ampliamente en las redes sociales.

Su estilo contrasta con el perfil tecnocrático de sus rivales, Ricardo Anaya y José Antonio José Antonio Meade, dicen analistas. El izquierdista conecta bien con su electorado, que además de clases populares, incluye a jóvenes y sectores más educados.

"Ni Meade ni Anaya fueron capaces de presentar algo que fuera tan atractivo como lo que presentó López Obrador, que es el mejor comunicador político en México, gústele a quien le guste", destacó Fernando Dworak, analista y consultor político.

Una victoria de AMLO cambiará por completo el tablero político mexicano, que desde 1988 gira en torno a tres formaciones: el PRI, el PAN, como principal opositor desde el centro-derecha, y el Partido de la Revolución Democrática (PRD), que consiguió aglutinar apoyos en el centro-izquierda.

México termina una campaña electoral durísima y la "más violenta", según un informe de la consultora Etellekt. Desde septiembre, cuando arrancó la precampaña, suman 124 políticos asesinados, entre ellos 29 precandidatos y 18 candidatos, según recuentos de la firma y medios locales.

La violencia en México se ha vuelto cotidiana, tanto que a casi nadie sorprendió que entre los candidatos por uno de los miles de puestos que se renovarán, algunos tengan o hayan tenido procesos penales.

Agencia AFP

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