Los restos mortales de Priebke llegaron ayer a bordo de un vehículo fúnebre a la localidad de Albano Laziale escoltado por seis coches, lo que creó altercados protagonizados por los vecinos de la localidad, que se negaban a recibir el cadáver. El prefecto de Roma, Giuseppe Pecoraro, prohibió la entrada a la capilla donde se estaba celebrando el funeral a un grupo de ultraderechistas para evitar que la ceremonia se convirtiera en una exaltación nazi, informaron medios italianos.
En el coche fúnebre y rodeado de coronas de flores iba el féretro del excapitán de las SS, fallecido la semana pasada en Roma, según mostró la televisión italiana SkyTG24. "Somos todos antifascistas" era el lema que gritaba un centenar de manifestantes reunidos fuera de la iglesia donde iba a oficiarse el funeral y que estaba protegida por un fuerte dispositivo policial. La gente gritaba "asesino" y "verdugo" al paso del vehículo fúnebre, al que también propinaban patadas y puñetazos.
Priebke fue uno de los responsables de la muerte de 405 personas en 1944 en Roma. Finalizada la II Guerra Mundial, Priebke fue internado en un campo británico de prisioneros de guerra, del que escapó en 1946 para huir a la Argentina. En nuestro país permaneció hasta ser descubierto en 1994, lo que supuso su extradición a Italia, donde permanecía en arresto domiciliario.
| Agencias EFE, ANSA y DPA |


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