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Cancillería acusó a británicos de “patrioterismo”
Casi inmediatamente después de que se conociera el envío del buque, la Cancillería argentina emitió un comunicado en el que enfatizó que «los gobiernos deben evitar la tentación de incurrir en discursos que transformen el patriotismo en patrioterismo con el objeto de distraer la atención pública de políticas económicas de ajustes en un contexto de crisis estructural y alto desempleo», en referencia con los fuertes conflictos políticos que enfrenta el premier británico, David Cameron, en su país.
La cartera a cargo de Héctor Timerman destacó además que el HMS Dauntless era «el destructor más moderno de la Marina real» y acusó al Gobierno inglés de «militarizar» el conflicto de soberanía, a pesar de que el Ministerio de Defensa de ese país había indicado el envío del buque al archipiélago para realizar un «despliegue de rutina» y no de una respuesta a la reciente escalada verbal entre ambos países al acercarse el 30º aniversario de la guerra que los enfrentó en 1982 (ver nota parte).
«Los organismos internacionales así como los países democráticos debemos trabajar a diario para evitar que los conflictos armados reemplacen a las negociaciones civilizadas para la resolución de conflictos», enfatizó el comunicado de la Cancillería argentina.
En este punto el comunicado resalta que la Argentina «es un miembro activo de las misiones de paz de la ONU», por lo que «no hay soldados argentinos en ningún conflicto bélico, por el contrario, son reconocidos por su rol como enviados de las Naciones Unidas como herramienta de pacificación».
El Gobierno se refirió además por primera vez al inminente desembarco del príncipe William a las islas como miembro de las Fuerzas Armadas, y advirtió que «el pueblo argentino lamenta que el heredero real arribe a suelo patrio con el uniforme del conquistador y no con la sabiduría del estadista que trabaja al servicio de la paz y el diálogo entre las naciones».
De acuerdo con lo previsto, el príncipe William llegará esta semana a las islas Malvinas para realizar ejercicios de adiestramiento como piloto, en momentos en que Gran Bretaña incrementa su presencia militar en el archipiélago y la Argentina fortalece su campaña diplomática en la búsqueda de apoyos para el inicio de negociaciones por la soberanía. El primer hijo de Lady Di y el príncipe Carlos, segundo en la línea de sucesión de la reina Isabel II, permanecerá en el archipiélago durante seis semanas para completar una de las últimas etapas de su entrenamiento como piloto de búsqueda y rescate de la Royal Air Force.
Por otro lado, el Ministerio de Relaciones Exteriores argentino recordó que «el Reino Unido es un miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y su insistencia en rechazar las resoluciones del máximo organismo mundial lo coloca entre los países que, al desoír sus recomendaciones, debilitan el accionar de la diplomacia y aumentan el riesgo de más guerras».
El anuncio del envío de este barco se produce en medio de una nueva escalada verbal entre los dos países por la soberanía de las Malvinas, especialmente tras la decisión del Mercosur de prohibir el ingreso en sus puertos de buques con bandera de este archipiélago, en solidaridad con la reivindicación argentina. Una iniciativa que recrudeció las relaciones diplomáticas con el Gobierno británico y dio nuevamente un alto perfil público al debate sobre la soberanía del archipiélago. Esta polémica, sin duda, se prolongará en los próximos meses, ya que este 2 de abril se cumple el 30° aniversario de la guerra de 74 días entre ambos países, en la que murieron 649 argentinos y 255 británicos.


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