La excusa fue la gestión, pero ayer, Daniel Scioli y Florencio Randazzo, gobernador y ministro del Interior, y, al mismo tiempo, candidatos -uno declarado, el otro amenazante- a la gobernación, compartieron un encuentro en La Plata como señal de acercamiento que parece poco probable.De hecho, aunque compartieron -a la mesa se sentó, también, el jefe de Gabinete, Alberto Pérez- un anuncio sobre la apertura de cuatro sedes de documentación rápida en La Plata, no estuvo presente el intendente local, Pablo Bruera, distanciado del kirchnerismo y con relaciones fluctuantes con la gobernación bonaerense.
Randazzo apareció en la grilla cuando Néstor Kirchner declaró abierta la temporada electoral, al plantear que todo el que quiere puede ser candidato y, en paralelo, habilitó a varios ministros para que salgan a caminar la provincia. Ya lo hace, con dedicación, Amado Boudou, y, con amagues de jugar, Aníbal Fernández.
En cambio, Alicia Kirchner congeló -hasta nuevo aviso- su línea Colina.
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