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Cantando hasta el último aliento, murió Chavela Vargas
Chavela Vargas durante su presentación en Buenos Aires, donde ofreció varios recitales en el teatro Gran Rex.
La artista de voz rasposa y desgarrada, intérprete de «La Llorona» y «Piensa en mí», alcanzó fama internacional tras aparecer personalmente o a través de sus canciones en varias películas de éxito. Chavela Vargas, de origen costarricense, había llegado a los 17 años a México, donde trabajó en diversos oficios abriéndose camino después como cantante hasta convertirse en un ícono de la música ranchera, de la mano de otros grandes del género como José Alfredo Jiménez.
La legendaria artista, que siempre vestía un tradicional jorongo (poncho) mexicano, fue muy cercana a intelectuales y reconocidos artistas mexicanos como Frida Kahlo y Diego Rivera. «Yo no me voy a morir porque soy una chamana y nosotros no nos morimos, nosotros trascendemos», había dicho Vargas en su cuenta de Twitter el viernes.
Los mariachis de la plaza Garibaldi de la capital mexicana recibirán hoy, junto a la cantante Eugenia León y los «macorinos» ,los restos de Chavela Vargas para acompañarla hasta el Teatro de Bellas Artes, donde se instalará la capilla ardiente, informó ayer su amiga Mariana Gyalui.
Tras proceder a la incineración de sus restos, sus amigos esparcirán sus cenizas en el cerro del Chalchi, frente al que ella tenía su casa de Tepoztlán, en el departamento de Morelos. Gyalui agregó que cuando Chavela estaba hospitalizada en Madrid -entre el 12 y el 21 de julio- «ella sabía en su fuero interno que se moría y por eso se quería ir a toda costa, porque quería morir en sus casa», a la que regresó el 26 de julio. La cantante, explicó su amiga, que se ocupó de ella mientras estuvo hospitalizada en Madrid, ha estado acompañada al final por su también amiga y biógrafa María Cortina y sus «ángeles», es decir las dos enfermeras que también viajaron con ella a España, Lorena y Liliana.
«Ojalá todos pudiéramos morir como ella, sin que nadie se empeñe en prolongarnos la vida artificialmente, con las cuentas claras y con la misión de vivir cumplida», añadió, emocionada, Gyalui.
Algunas de las frases más populares de la cantante se repetían ayer en las redes sociales, posteadas por sus miles de admiradores de muchos países: «Me tomé 45.000 litros de tequila a lo largo de mi vida y aún puedo donar mi hígado». «A la muerte no le tengo miedo. Tengo 93 años y a la muerte la imagino bellísima, como un descanso, pero tengo ganas de seguir viviendo». «Los médicos dicen siempre que estoy loca. Ese es mi diagnóstico». «Quiero morir un martes para no fregarle el fin de semana a nadie». «La única presunción que debe mostrar un artista es en el escenario, que es el lugar donde quiero morir». «Frida Kahlo era demasiada mujer para su tamaño y para ser mujer era demasiado su tamaño, igual que Diego Rivera».
«Frida fue un ser extraordinario que llenó parte de mi vida y de mi amor; me enseñó muchas cosas y aprendí mucho, y sin presumir de nada, ¡Agarré el cielo con las manos, con cada palabra, cada mañana!». «Federico García Lorca es uno de los seres que se fue temprano porque es elegido de los dioses. «Concha Buika es mi hija. Creo que la tuve en una noche de borrachera cuando andaba de farra con José Alfredo Jiménez». «Yo le he dado la vida a México». «España para mí es la hembra de Europa, la señora España».

