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Capitula CGT oficialista, archiva documento crítico
Antonio Caló
El jefe de la organización, Antonio Caló, citó a un puñado de sindicalistas en la sede de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Pese a no haberse visto las caras en más de un mes, la reunión duró poco más de dos horas y el propio Caló se retiró antes de tiempo, junto con Andrés Rodríguez (estatales de UPCN) para asistir al anuncio de la jefa de Estado sobre reforma judicial en la Casa Rosada.
También participaron los "gordos" Armando Cavalieri (Comercio), Oscar Lescano (Luz y Fuerza) y Héctor Daer (Sanidad); los "independientes" José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Andrés Rodríguez, y el taxista Omar Viviani junto a Jorge Lobais (textiles), en representación de los exaliados de Hugo Moyano que integran el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA).
Gerardo Martínez (albañiles, UOCRA), uno de los sindicalistas con mejor llegada a Cristina de Kirchner, alegó temas pendientes en su gremio para faltar. En tanto que fue llamativa la ausencia de Roberto Fernández (colectiveros, UTA), uno de quienes más impulsaba alzar la voz frente a la falta de respuestas por parte del Ejecutivo.
Como había anticipado este diario, los integrantes de la "mesa chica" tenían previsto reducir el nivel de quejas. Como argumentos para hacerlo figuran las consecuencias trágicas del temporal evaluaron inconveniente confrontar con el Gobierno en ese escenario- y la promesa del jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, de un aumento en la cuota del monotributo para las obras sociales. Ayer, Lingeri admitió no tener precisiones sobre el volumen de ese incremento.
Otra señal, de la que también dio cuenta este diario, fue una resolución de la Superintendencia de Servicios de Salud de reducir los controles en la distribución de recursos para las entidades médicas de los gremios. En cambio, Lingeri reconoció ayer que en las últimas semanas se mantuvo a ritmo lento y por debajo de otros años el goteo de fondos en concepto de reembolsos por prestaciones de alto costo. Y comentó que el Fondo Solidario de Redistribución, que se nutre de aportes de las obras sociales, acumula unos $ 18 mil millones que los sindicatos reclaman como propios.
El resto de las demandas pendientes se mantienen sin respuesta. Además del Impuesto a las Ganancias y las asignaciones familiares, subió la preocupación por el resultado de las paritarias. Los gremialistas coincidieron en que el Ejecutivo buscará encolumnarlos bajo los mismos parámetros del acuerdo que selló Luz y Fuerza, con un aumento del 31% por 18 meses. Algunos dirigentes, con menor capacidad de presión que Lescano, le achacaron haber firmado por un plazo extenso.
Sobre las paritarias, Caló estuvo más temprano con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada. Acordaron iniciar formalmente el debate con las cámaras metalúrgicas esta semana. La UOM les anticipó a los empleadores que pedirá para este año un aumento de entre el 35 y el 37,5 por ciento, un planteo que sorprendió y disgustó al Gobierno.
Otro de los ejes de ayer y del plenario de mañana será la situación de los inundados. Varios gremios de la CGT oficialista dijeron haber reunido unos $ 400 mil para donar a los afectados, y que la colecta continuará en el encuentro de mañana.

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