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Carnes: proyectan un aumento en la producción y en la exportación
Las cadenas bovina, avícola y porcina tienen buenas perspectivas ante una creciente demanda. El manejo será fundamental.

Las proyecciones indican que el crecimiento de la producción de carnes para los próximos cinco años no serán menores 1,0 1,1 millón de toneladas.
La evolución de los precios índices de la FAO en los últimos 10 años para las tres carnes tuvo tres comportamientos diferentes en función de los niveles de satisfacción de la demanda por parte de la producción y los oferentes.
La evolución de los precios para los pollos tuvo una relación directa con los commodities en general y se observó un aumento de entre el 25 y un 30 por ciento por encima de los valores conocidos 10 años atrás. "Hay todavía un potencial de crecimiento por parte de la oferta para una demanda que de alguna manera quedo insatisfecha y arbitró con mayores precios para capturar esa demanda menor a la deseada", agregó.
La carne de cerdo también muestra una tendencia al crecimiento y se espera que en el próximo quinqueño comience a dar sus primeros pasos en el mercado internacional.
La carne vacuna creció un 45 por ciento en el volumen de trading, se puede apreciar que se encuentra en un 60 por ciento por encima de los precios históricos, lo que indica que la demanda quedó muy insatisfecha, brecha que se seguirá ahondando en el futuro. Pero muestra una proyección de crecimiento que podría alcanzar al 230 por ciento, "pero debemos tener en cuenta que arrancamos desde el segundo subsuelo, no es para ponerse contento, porque no es más que volver a los promedios históricos de exportación", puntualizó Tonelli.
"La potencialidad de crecimiento de la demanda es muy importante, con una capacidad de abastecimiento muy limitada, mientras que los precios, seguramente se fortalecerán y se espera un aumento muy importante de las exportaciones de los tres tipos de carne que podrían alcanzar 1,1 millones de toneladas".
Impacto en los granos
La expansión de la producción de carnes y en particular el de los vacunos hacen que se espere un aumento del stock en 2 millones de cabezas para alcanzar a los 52,5 millones y para 2020 se estima alcanzar una población de 54 a 55 millones cabezas, incluyendo los vientres en servicio. Son las máquinas de producir y que tendrán un impacto importante en la producción de maíz y sorgo, incluido el maíz ensilado.
También se espera una mejora en la obtención de terneros por vaca en servicio y un aumento en la faena de novillos, una categoría que casi se perdió en el mercado, por la ausencia de exportación como consecuencia de la falta de estímulos, caída que se ubicó por encima de la mitad de la oferta de novillo disponible: "Esperemos recuperar esa participación en los próximos cinco años, a favor del estímulo que genera las exportaciones, un aumento de peso en la res faenada, llevándola a 230 kilos y un mayor incremento en la participación de hacienda pesada de vaca y novillo en los corrales de engorde, que si generan una demanda importante de granos para su transformación en carnes", añadió.
Además, se estima que la suplementación en cría aumentará en 50 por ciento y un 65 por ciento en la etapa de suplementación para la recría.
"Si partimos de 2016, estimamos un consumo de granos equivalente maíz-sorgo de 10 millones de toneladas, que incluyen 2,9 millones provenientes del silaje o de la conservación de forraje para la alimentación animal y si le sacamos el componente silaje estamos hablando de unos 7 millones de toneladas de maíz y sorgo o equivalente a maíz sorgo, pensando en la molienda de subproductos o de los distintos procesamientos del maíz que se utiliza en la alimentación animal.
Para 2017 se espera un ligero incremento, pero para 2020 se estiman 11,5 millón de consumo para la producción de carne. El resto algo sube, pero el vacuno se lleva casi el grueso del incremento de la demanda de granos, para transformarlos en carne.

