Carnicería en Damasco con 450 muertos más

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  Beirut y El Cairo - El Gobierno sirio reportó más de 450 muertos entre el miércoles y ayer en bombardeos y combates en la zona de Damasco, y consideró a todas las víctimas mortales "terroristas", en el marco de otra lucha cruenta entre fuerzas del Ejército leal y la oposición.

Los nuevos hechos de sangre echan por tierra la posibilidad de una salida negociada, según lo aseguró ayer una fuente de Damasco citada por la agencia oficial Sana.

El informante precisó que 268 milicianos murieron en suburbios del sur de la capital y más de 200 en las zonas norte y oeste.

Las víctimas mortales aparecen en el marco de combates fuertes en periferia de Damasco, bastión del Gobierno de Bashar al Asad, donde combatientes opositores lanzaron una amplia ofensiva.

La oposición armada siria había atacado Damasco en julio pasado.

Las fuerzas leales a Al Asad mantenían bombardeos, informaron testigos, principalmente en los barrios rebeldes de Zamalka y Hajar al Aswad.

Una persona que vive en la ciudad vieja dijo, en diálogo telefónico, que permanecían en las casas para protegerse del impacto de los explosivos. Agregó que era difícil transitar en los accesos.

Los comités que coordinan a la oposición advirtieron que las fuerzas de Al Asad desplegaron francotiradores en edificios del barrio Midan y zonas de Jawbar y Qabun, y también en el camino que une Homs con Damasco.

Ante esa situación, el Gobierno británico exhortó a los ciudadanos de su país a que dejen en forma inmediata Siria "por cualquier medio". El pedido fue realizado por la Cancillería, que advirtió "amenazas de terrorismo".

La batalla en Damasco se produce al día siguiente de que la red principal de oposición siria manifestara su apoyo a la propuesta de abrir un diálogo con el Gobierno sirio, siempre y cuando se preparara "la salida de escena de Al Asad y de todos los pilares del régimen".

En ese contexto, los mandatarios de Egipto, Irán y Turquía, Mohamed Mursi, Mahmud Ahmadineyad y Abdulá Gul, se reunieron en El Cairo, al margen de la cumbre de la Organización para la Cooperación Islámica, para conversar sobre la coyuntura siria, sin perspectivas de solución en el corto plazo.

Mursi llamó ayer a un cese de fuego "inmediato" en Siria y aseguró que se debatieron "nuevas ideas" en el marco del "cuarteto Egipto, Turquía, Irán y Arabia Saudita".

Gul, por su parte, sostuvo que "no se puede permitir que Siria sea aniquilada y destruida", en referencia a un conflicto que comenzó en marzo de 2011 y ha causado al menos 60.000 muertos, según los últimos reportes de Naciones Unidas.

En la cumbre, mientras tanto, se pidió a la oposición que encamine un "diálogo serio" con los representantes del Gobierno sirio que no estén involucrados "directamente" en la represión.

Agencias ANSA, AFP y DPA 

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