Repuesta de su dolencia cardíaca, el Gobierno esperaba a Elisa Carrió para compartir, este jueves, el lanzamiento de la Mesa Nacional de Cambiemos que en su momento se suspendió, precisamente por el estado de salud de la diputada. Pero lejos de regresar en la mejor de las sintonías, Carrió sorprendió otra vez a sus aliados dando la última puntada gruesa para voltear el proyecto de ley de Ministerio Público Fiscal que busca desplazar a Alejandra Gils Carbó (ver nota aparte). Una socia rebelde a la que se viene acostumbrando hasta ahora el Gobierno y con quejas que no alterarían la foto que busca Mauricio Macri para reforzar la puesta de la coalición gobernante que se realizará en un salón porteño. En esa geografía, inclusive para el macrismo, Carrió tiene una deuda, ya que su tropa actúa de rival (aún amigo) de Horacio Rodríguez Larreta, quien no logra conformar Cambiemos en su distrito y hasta debe acudir a otros opositores menos amigos, como el kirchnerismo residual en ocasión de sacar algunas leyes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pero, en este caso, Carrió formuló una denuncia penal en contra de Gils Carbó y también el pedido de juicio político. Sin embargo, hizo observaciones al proyecto, ya que no participa de la comisión que lo debate. Si bien en cada caso la diputada le anticipa al propio Macri que saldrá con una posición diferente a la del Gobierno, es raro que no logre que la convoquen antes de los anuncios a los que se puede rebelar, dejando que profundice la fisura interna y frustre los planes de Cambiemos.
Como sea, salió ayer Carrió con fortaleza tras la convalecencia acusando que el proyecto de reforma del Ministerio Público Fiscal del gobierno "tiene nombre y apellido", que es "inconstitucional" y que, lejos de avalar que se acorte a cinco años el mandato de Gils Carbó, la diputada sostiene que el Procurador debe estar diez años en el cargo, porque considera que un tiempo de cinco años no supera el período de un Gobierno que podría ser reelecto.
Como si fuera poco, para Carrió la destitución de G. Carbó debería producirse por un juicio político y "no un acuerdo corporativo y la redacción de una ley inconstitucional".
Dejá tu comentario