- ámbito
- Edición Impresa
Casi sólo para franceses
«La gran fiesta de Coco» es una comedia primeriza de Gad Elmaleh, un actor muy popular en Francia, metido a director de sí mismo. Allá fue un éxito de taquilla, pero acá se notan más los errores y limitaciones.
En este caso, Elmaleh interpreta al joven y ostentoso empresario creador de un «agua vigorizante» derivada de aguas destiladas y gasificadas. A tono con su creación, el tipo está lleno de energía y tiene una burbuja en la cabeza, por decirlo de forma elegante, a tono con la película, que afortunadamente amaga pero nunca dice groserías. El asunto es que, envanecido tras recibir la Legión de Honor, que luce hasta en la salida de baño cuando va al club, ahora decide prepararle a su hijo una impresionante fiesta de Bar Mitzvah, aunque el hijo no quiera. Será «un evento para la familia y también para Francia, para conocidos, familiares, amigos, enemigos, incluso extraños», anuncia muy suelto de cuerpo. Encima, cuando va al médico, es tan atolondrado (y el médico tan indiferente y apurado) que de pronto se cree a punto de morir, por lo cual pretende adelantar varios meses la fiesta, llevándose por delante costumbres, autoridades, y sentido común.
Tampoco la resolución del asunto tiene mayor sentido. En verdad, estamos ante una comedia primeriza de un actor exitoso metido a director de sí mismo, a quien su público le acepta cualquier cosa. En Francia fue un taquillazo, pero acá se notan más los errores, las limitaciones, que los aciertos. Entre éstos, corresponde anotar la eficaz pintura del nuevo rico, su casa, su trabajo, y sus obsecuentes allegados, y la particular mezcla de culturas, evidente en el matrimonio, la música de títulos (la condecoración festejada por sones norafricanos, como afirmando la ascendencia del consagrado), y, detalle para entendidos, la Mano de Fátima que algunos sefaradíes usan como amuleto, sin molestarles su origen musulmán. De esa mezcla surgen los nuevos franceses, esos que Louis de Funes miraba con burlona desconfianza en sus comedias.
P.S.


Dejá tu comentario