5 de mayo 2016 - 00:00

Cayó su último rival y Trump ya es el candidato republicano

Donald Trump, junto a su esposa Melania, en la noche del triunfo en Indiana, que selló la interna republicana. Estados Unidos se acostumbra a un liderazgo controvertido y diferente a todo lo que ha conocido.
Donald Trump, junto a su esposa Melania, en la noche del triunfo en Indiana, que selló la interna republicana. Estados Unidos se acostumbra a un liderazgo controvertido y diferente a todo lo que ha conocido.
 Washington - Convertido de hecho en el candidato presidencial republicano después de la deserción de sus dos competidores, el senador texano Ted Cruz -el martes, tras la primaria en Indiana- y el gobernador de Ohio John Kasich -que se retiró ayer-, el multimillonario Donald Trump hizo un llamado a la unidad del fracturado Partido Republicano y comenzó a centrar sus ataques en Hillary Clinton.

El polémico Trump dijo ayer que Kasich "hizo bien" en retirarse de la carrera a la Casa Blanca, al tiempo que señaló que "podría ser un buen vicepresidente", según declaró a la cadena CNN.

"Estoy interesado en él. Tenemos una buena relación y podría ser de mucha ayuda", añadió el empresario neoyorquino, quien pretende anunciar el nombre de su compañero de fórmula antes de julio.

"Se tratará muy probablemente de una persona con experiencia en política...", anticipó sobre el perfil de su compañero de fórmula. "Quiero a alguien que tenga talento de verdad para relacionarse con el Senado, para interactuar con el Congreso, que pueda hacer votar leyes", dijo.

La Convención Republicana, que se celebrará en julio en Cleveland (Ohio), designará oficialmente al candidato.

Según analistas, Kasich podría ofrecerle a Trump lo que necesita para completar un binomio equilibrado. En su campaña, el gobernador, que proviene de un estado electoralmente importante, se mostró como un líder racional y sobrio, y como un candidato centrista capaz de seducir a parte del voto conservador. Sin embargo, todos los juicios son aún prematuros y el nombre del designado estará dado por quien mejor asegure la unidad de un partido que aún resiste a su candidato (ver página 15).

Trump afirmó que para él "la campaña empieza hoy" y apuntó que mientras en el lado republicano él se hace fuerte, la precandidata demócrata Hillary Clinton "no consigue imponerse a Bernie Sanders".

"Mientras yo hago campaña contra ella, Hillary tiene que hacer campaña contra Sanders", insistió.

Tras el retiro de Kasich, el último de 16 rivales que logró superar contra muchos pronósticos a lo largo de las primarias, Trump afirmó que "ahora vamos a unir este partido. Buscaremos los votos juntos todos".

El magnate, de 69 años, es consciente de la resistencia que su retórica populista genera en el establishment republicano, que nunca lo quiso, y busca evitar una posible fuga de votos hacia Clinton. "Creo que la vamos a vencer...", afirmó.

El empresario no se guardó ataques hasta la virtual candidata presidencial demócrata. "Bernie Sanders dijo que ella tenía un juicio pobre. Y lo tiene", expresó a la cadena MSNBC. Trump se explayó sobre la polémica que suscitaron los correos electrónicos que Clinton envió desde su cuenta personal con información de interés nacional en sus tiempos de secretaria de Estado.

"Miren el escándalo de los correos, con algo así no debería tener derecho a presentarse", expresó. "Debe pagar por lo que hizo, así como otra gente pagó por bastante menos", agregó.

Trump tiene por delante una cuesta muy empinada. Según una encuesta publicada ayer por la CNN, el 54% apoya a Clinton frente a un 41% que se decanta por él. Otros sondeos dan ventajas menores, del orden de los 6 puntos.

Agencias AFP, EFE, DPA y Reuters,

y Ámbito Financiero

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