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Cede Netanyahu y estudia atenuar el bloqueo a Gaza
Cientos de israelíes se manifestaron ayer en Tel Aviv frente a la Embajada de Turquía, mientras en Estambul miles acompañaron el funeral de los muertos en el ataque hebreo del lunes a una flotilla propalestina. Las relaciones entre los dos países, tradicionales aliados, quedaron inmersas en una grave crisis.
Según el canal 2 de la televisión estatal israelí, Netanyahu está listo para autorizar el ingreso de mercaderías en tanto inspectores internacionales examinen cada barco que se dirija hacia la Franja para asegurar que no haya contrabando de armas.
Estas inspecciones podrían ser realizadas en el puerto egipcio de Al Arish, en la costa del Sinaí, o en el puerto israelí de Ashdod, se indicó. El privado canal 10, por su parte, insistió en que se trataría de involucrar a la comunidad internacional en las inspecciones.
En el mismo sentido, una fuente israelí dijo al diario norteamericano The Wall Street Journal: «Queremos que la ayuda llegue a la población, pero impediremos el contrabando de armas».
Tras el ataque de la Marina israelí en el que murieron nueve activistas (ocho turcos y un estadounidense), el mundo condenó en forma casi unánime esa acción llevada a cabo en plena noche, con la excepción del Gobierno estadounidense de Barack Obama, que pidió agotar las investigaciones antes de sacar conclusiones «precipitadas».
Un solo camino
En cambio, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, sí se sumó a la presión internacional contra el cerco, que rige desde 2007, al considerar «inaceptable» la situación de Gaza, un territorio que alberga a 1,5 millón de palestinos en condiciones de extrema pobreza. Según anticiparon analistas y medios israelíes, la magnitud de la reacción externa ante el abordaje del lunes no dejaría otro camino a Netanyahu que, al menos, alivianar el bloqueo impuesto con el argumento de impedir que terroristas de Hamás lancen misiles contra poblaciones judías. A su vez, The New York Times confirmó que, desde el lunes, el Gobierno de Obama intensificó sus esfuerzos para mejorar la penosa situación en la Franja de Gaza.
El presidente norteamericano apostó en el comienzo de su mandato a inaugurar un nuevo capítulo en la relación con el mundo musulmán (ver aparte), para lo que la situación de los palestinos sería una carta fundamental. Con las complicaciones económicas y políticas demésticas que implican para EE.UU. los frentes bélicos en Irak y Afganistán, y la agitada relación con Irán, un avance concreto hacia un Estado palestino sería lo mejor que Obama podría ofrecer a los musulmanes. Pero pese a sus intentos, el demócrata nada consiguió, superado largamente el primer año de mandato.
Aceleración
En la zona de conflicto, los hechos podrían acelerarse en forma dramática. El barco irlandés Rachel Corrie, con una veintena de activistas a bordo, entre ellas la Premio Nobel de la Paz Mairead Corrigan-McGuire, que había partido poco después de la Flotilla de la Libertad atacada por Israel, permaneció desde el lunes en aguas internacionales, y anoche postergó su intento de llegar a Gaza. Netanyahu había sido citado ayer en una reunión de gabinete reiterando que no permitiría el paso del Rachel Corrie. «Llevaremos el Rachel Corrie a un puerto, sumaremos más personalidades de alto nivel a bordo e insistiremos en que periodistas de todo el mundo también nos acompañen», señaló el movimiento Free Gaza que coorganiza la misión. El lunes, esa organización había dicho que otra nave zarparía desde Italia, lo que no habría sido llevado a cabo.
El Rachel Corrie carga 1.200 toneladas de ayuda para Gaza, entre ellas 560 toneladas de cemento y 100 toneladas de equipo médico, 200 sillas de ruedas y material escolar y deportivo.
El diplomático irlandés Denis Halliday, ex funcionario de Naciones Unidas, es otro de los miembros de la delegación. «Claro que tenemos miedo», reconoció. Agregó además que la nave intentará llegar hoy a la noche a Gaza. «No asustaremos a los soldados israelíes que son jóvenes adolescentes. Somos pacíficos y estamos más determinados que nunca en seguir nuestro viaje», aseveró Halliday. En tanto, en Estambul, Turquía, cientos de personas despidieron a ocho de los nueve activistas que murieron el lunes a bordo de la nave Mavi Marmara. Una multitud se reunió ante la mezquita de Fatih para asistir al funeral conjunto. Los ataúdes fueron cubiertos por banderas turcas y palestinas.
Los nueve cadáveres llegaron en la madrugada de ayer a Estambul a bordo de un avión turco, junto con 466 activistas propalestinos.
«Israel cometió un gran error. Hoy, toda Turquía está unida», dijo ante la multitud el presidente de la ONG turca que coorganizó la flotilla, IHH, Bulent Yildirim.
Agencias Reuters, AFP, EFE, ANSA y DPA


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