Las cementeras emitieron comunicados el viernes informando que estaban en conversaciones avanzadas para una fusión que las ayude a recortar los costos, disminuir la deuda y lidiar mejor con los inflados precios de la energía y la alicaída demanda que han afectado al sector desde la crisis económica de 2008.
Según los términos de la operación, reportados por el periódico francés Le Figaro y confirmados por la fuente, Holcim lanzará una oferta de adquisición pública de Lafarge que se pagará con acciones. De triunfar, la entidad combinada tendrá su sede en Suiza, pero con oficinas de operación en Francia. El presidente ejecutivo de Lafarge, Bruno Lafont, se convertirá en el jefe ejecutivo de la nueva compañía y el presidente del directorio será suizo.
No obstante, cualquier acuerdo atraerá la mirada de las autoridades antimonopólicas europeas, ya que una unión Lafarge-Holcim tendría una posición dominante en Europa y en Estados Unidos. Analistas también han señalado a Canadá y Brasil como otros de los mercados donde la nueva entidad tendría una posición dominante. Las compañías trabajan para resolver "varios" temores antimonopólicos, dijo la fuente, sin dar más detalles. Los reguladores probablemente les exigirán a las compañías que vendan algunas plantas cementeras y centros de distribución antes de aprobar la fusión.
"Es algo bueno para el mercado. Las cosas se están moviendo en el frente de las fusiones y adquisiciones, no sólo en el sector de las telecomunicaciones, sino también en el de la construcción", dijo Ion-Marc Valahu, gestor de fondos de Clairinvest. "Existe una sobrecapacidad y necesitan consolidar sus hojas de balance", agregó.
| Agencia Reuters |


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