14 de junio 2013 - 00:00

CEPO: El “blue conurba” sale a escena

CEPO: El “blue conurba” sale a escena
Guillermo Moreno, después de mucho intentarlo, logró presentar en Olivos un éxito en la lucha contra el alza del blue: finalmente el precio del dólar alternativo vendido en las famosas y vulgarmente llamadas cuevas se congeló cerca de los aproximadamente 8,5 pesos. No fue un logro fácil. El secretario de Comercio Interior tuvo que ponerse al hombro las negociaciones con los cambistas a los que considera la usina mayorista de los dólares al mercado ilegal del microcentro porteño. Para esto llamó el viernes a varios operadores a su pintoresco despacho en la diagonal Julio A. Roca y les dio un ultimátum y una propuesta. El ultimátum: el dólar entre 6 y 7 pesos bajo represalias. La propuesta: cuando el mercado secundario de los CEDIN funcione, los cambistas serán los primeros beneficiados en su explotación. Mientras tanto, hasta el primer día de julio, cuando debería comenzar a funcionar el proyecto, la City cuevera porteña deberá operar como si fueran jornadas de feriado cambiario.

Hasta ahora la fórmula les dio resultado. Sólo clientes muy, pero muy de confianza y lealtad silenciosa probada, pueden acceder a los billetes al valor aproximado de los 8,5 pesos. Se dan incluso situaciones ridículas propias de algún viejo capítulo del Superagente 86, en las que para ingresar a las antes populares y concurridas cuevas se requiere algún tipo de contraseña.

Pero al ritmo de la vigencia del cepo, el tipo de cambio deprimido y las ganas de seguir viajando al exterior, la demanda de los dólares alternativos continúa plenamente vigente; con lo que la imaginación de los cueveros crece al ritmo de los llamados para adquirir la moneda norteamericana de cotización alternativa.

Surge así el blue delivery. Esto es, llevar los billetes a los domicilios particulares, con un sobrecosto por la operación puerta a puerta que puede elevarse hasta un 20% más. Esta operación no es nueva, pero se multiplicó desde el lunes de esta semana, al ritmo de las intervenciones en las cuevas microcéntricas. Es el método elegido para los barrios porteños y localidades bonaerenses tipo San Isidro, Vicente López, Recoleta, Barrio Norte, Caballito, etcétera.

Sin embargo, la salida que se vislumbra al cepo impuesto por el Gobierno al mercado del dólar ilegal parecería ser otra. Lentamente se van abriendo sucursales de las cuevas del microcentro porteño en localidades del segundo y el tercer cordones del siempre peronista puro y duro conurbano bonaerense. Casi a tiempo de descuento y con rápidas mudanzas que incluyen muebles de fácil armado, conexiones informáticas e instalación de contadores de billetes; más algún que otro cuadro o planta de interior que le dé calidez al ambiente, los clientes que circulaban por las calles San Martín, Reconquista, Corrientes o similar, ahora son derivados estratégicamente a los reinos de los barones del conurbano. Y cuanto más K es el barón, más confianza hay en los cueveros en abrir sus oficinas cambistas alternativas. Entre otros, son beneficiarios de estas inversiones en el sector financiero los intendentes de La Matanza, Fernando Espinoza; Lomas de Zamora, Martín Insaurralde; Quilmes, Francisco Gutiérrez; José C. Paz, Mario Ishii; Ituzaingó, Alberto Descalzo y Merlo, Raúl Otacehé, entre otros.

En lugar de vocear el cambio, cambio, los promotores y promotoras en búsqueda de clientes ahora atienden en bares de localidades bonaerenses, para luego hacer subir al demandante hacia la oficina financiera abastecedora del nuevo y flamante blue conurba. El precio es similar al que Moreno prohíbe en el microcentro.

Curiosamente, se trata además de intendentes amigos de Moreno. Son los que le proveen a sus funcionarios para que fiscalicen en supermercados de la zona que se cumplan los acuerdos de precios con el listado de los 500 productos congelados.

@cburgueno

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