28 de octubre 2011 - 00:00

Cerrado por violencia

Sergio Marchi estuvo muy activo en defensa de los futbolistas y dijo que es «pesimista» sobre que se pueda solucionar el problema de los barras.
Sergio Marchi estuvo muy activo en defensa de los futbolistas y dijo que es «pesimista» sobre que se pueda solucionar el problema de los barras.
El Comité de Seguridad decidió suspender sin fecha el partido que debían jugar el domingo a las 16 San Lorenzo y All Boys por la agresión sufrida por el jugador Jonathan Bottinelli, en la práctica del miércoles en el Nuevo Gasómetro.

El secretario de AFA, Miguel Silva, informó: «Hoy (por ayer) recibimos la notificación en la que fuimos informados que el partido entre San Lorenzo y All Boys no se juega y acataremos la decisión».

El secretario general de Futbolistas Argentinos Agremiados, Sergio Marchi, se reunió por la mañana con Juan Carlos Blanco, en representación del Ministerio de Seguridad que dirige Nilda Garré, para manifestarle su «preocupación y pedir ayuda para afrontar esta situación. Recurrimos al Estado porque es el que nos puede ayudar, nosotros no tenemos cómo hacerlo. Tenemos la promesa de que surgirá una solución para cuidar la integridad física de los trabajadores. Nosotros planteamos que nos den las garantías para desarrollar la actividad», agregó. Jonathan Bottinelli fue agredido el miércoles por tres integrantes de la barra brava de San Lorenzo, cuando se dirigía al vestuario, después de la práctica «a puertas cerradas».

El vicepresidente, Jorge Aldrey, reconoció: «Si digo que nunca los vi a los barras, estoy mintiendo. Lo que falló fue la seguridad y ya tomamos medidas, es producto de un error de seguridad, nada más».

Jonathan Bottinelli reconoció sus deseos de dejar el club: «Es difícil volver al club, la pasé mal», y contó: «Yo me iba para mi casa, no fui a pelear a nadie. Tenía más para perder que para ganar. No vas a salir bien parado nunca. Eran tres o cuatro. Los veo ahí y cuando estoy entrando al vestuario, me pegaron en el ojo y lo tengo hinchado. Me estaba metiendo para adentro del vestuario, estaban Nahuel Benítez, Salgueiro, aparece uno corriendo, lo alcanzo a ver y me pegó cerca de la ceja. Me dejó un poquito marcada la cara, sólo un poquito».