18 de septiembre 2017 - 00:00

Cerró Documenta, con dudas sobre su futuro

Considerada como la cumbre mundial del arte moderno, la muestra alemana tuvo este año balance en rojo. Ayer el público se llevó los libros que formaban la estructura de la obra de la argentina.

Partenón de Minujín. Cerca de 2.000 de los 67.000 libros prohibidos que sostuvieron la obra fueron depositados en la biblioteca municipal de Kassel, para su consulta y como homenaje a la obra de la artista argentina.
Partenón de Minujín. Cerca de 2.000 de los 67.000 libros prohibidos que sostuvieron la obra fueron depositados en la biblioteca municipal de Kassel, para su consulta y como homenaje a la obra de la artista argentina.
Kassel - La feria Documenta, considerada durante mucho tiempo como la cumbre mundial del arte contemporáneo, cerró ayer las puertas de su última edición en la ciudad alemana de Kassel con un gran sinsabor derivado de los problemas financieros por los que atraviesa y que podrían poner en riesgo su futuro. Las autoridades locales y los organizadores evitaron aparecer conjuntamente al término de la muestra para presentar un balance común, como es habitual en estos casos, después de que hace tan solo unos días el alcalde de Kassel confirmase públicamente los apuros económicos que afectan a la Documenta.

El futuro de la feria será abordado en los próximos días tanto por empresarios como por responsables políticos de la ciudad y de la región, que el próximo 21 de septiembre presentarán en una reunión del consejo de supervisión el estado actual de las cuentas. En los 100 días que ha durado, la feria ha recibido unos 850.000 visitantes, una cifra ligeramente inferior al récord logrado en su pasada edición cuando 860.000 personas se acercaron a Kassel para ver los proyectos más innovadores del arte actual.

El proyecto que este año atrajo más la atención fue el "Partenón de Libros" de Marta Minujín, una réplica del templo de Atenas compuesto por 67.000 libros prohibidos a lo largo de la historia. Cerca de 2.000 de esos libros que conformaron el Partenón de Marta Minujífueron depositados en la biblioteca municipal para su consulta "con la idea de recordar el proyecto de la artista argentina", informó una portavoz del Gobierno local de Kassel. Las obras en cuestión se pondrán a disposición del público a partir de marzo del próximo año. Los visitantes pudieron realizar vuelos virtuales sobre la gigantesca obra. Ayer comenzó el desarmado de la estructura, momento en que los visitantes se animaron a retirar y llevarse los libros. En 1983, en Buenos Aires, Minujín realizó el primer Partenón con los libros censurados por la dictadura que habígobernado desde 1976 en Argentina.

La presente edición de la Documenta, la número 14, estuvo curada por el polaco Adam Szymczyk, quien por primera vez en la historia del festival decidió desdoblarlo en dos sedes: la tradicional en Kassel y en Atenas. La Documenta abrió oficialmente sus puertas al público en Alemania el pasado 10 de junio, casi dos meses después de que por primera vez se inaugurara en la capital griega. La feria, en la que unos 150 artistas mostraron su obra en las dos ciudades contó en esta ocasión una fuerte impronta política. La primera Documenta abrió sus puertas el 15 de julio de 1955 en Kassel por el pintor y profesor de arte Arnold Bode, condenado por los nazis como representante del "arte degenerado". El éxito hizo que la muestra comenzara a repetirse cada cuatro años. Desde 1972 adoptó una línea más política, una frecuencia de cinco años y la idea de un nuevo director en cada edición.

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