24 de julio 2018 - 00:00

CGT y CTA se reunirán con la misión del FMI en septiembre sin posibilidad de un acuerdo

Gerardo Martínez
Gerardo Martínez
La CGT tendrá en septiembre próximo un encuentro con la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) que llegará a la Argentina para monitorear las cuentas de su acuerdo con la Argentina. La reunión tendrá carácter "testimonial y protocolar", aclaró Gerardo Martínez, el gestor de la cumbre de la que también participarán dirigentes de la CTA. La confirmación se produjo días después de que el triunvirato de la central diera una conferencia de prensa para ratificar su oposición a cualquier entendimiento entre el Gobierno y el organismo multilateral de crédito.

"No tenemos nada que consensuar con el FMI. Nuestra relación es con el Gobierno y la idea de reunirnos con los funcionarios del Fondo es transmitirles con firmeza y argumentos el rechazo a las políticas de ajuste que derivan de sus acuerdos", le dijo anoche Martínez a este diario. El gremialista de la construcción (Uocra) fue el responsable de organizar el encuentro que no tiene aún fecha definida y depende del arribo a la Argentina de la misión de la que formarán parte Roberto Cardarelli, a cargo del caso argentino, y Alejandro Werner, director para el Hemisferio Occidental del Fondo.

La cumbre será el segundo contacto de la CGT con el organismo desde el anuncio del préstamo para la Argentina por 50 mil millones de dólares, luego de la teleconferencia que compartieron los mismos protagonistas a fines de junio, poco después del paro nacional de la central el 25 de ese mes. En aquella ocasión, y desde otro teléfono, en la CTA, participó también el economista Claudio Lozano. Aquel contacto había sido pautado a través de la Confederación Sindical Internacional (CSI) de la que Martínez forma parte.

Apenas se supo que el Gobierno apuntaba a un acuerdo con el Fondo la CGT definió una estrategia: no rivalizar con los funcionarios del organismo y sólo apuntar a la administración de Mauricio Macri como la responsable de los ajustes derivados de ese entendimiento. Esa línea se reforzó luego de la teleconferencia cuando los dirigentes afirmaron que tanto Cardarelli como Werner habían dicho que el FMI sólo daba cuenta de la necesidad de un ajuste en las cuentas públicas pero que era el Gobierno el que debía definir de dónde obtener los recursos.

"El FMI no nos dice dónde tenemos que recortar. Por eso queremos transmitirles a sus funcionarios que cuando hagan la auditoría de los números de la Argentina no se fijen sólo en las variables financieras sino en las posibilidades de desarrollo productivo y de tener una industria nacional. Mientras la balanza comercial se mantenga negativa no tenemos destino", amplió Martínez. El dirigente, además, recalcó la línea de la CGT de que el Ejecutivo podría acudir "al campo y a los sectores de bienes transables" para mejorar su recaudación, a pesar de que el propio Macri ya descartó en varias ocasiones revisar su política de baja de las retenciones al agro.

Para la visita del Fondo a la Argentina está previsto no sólo que habrá reuniones con los funcionarios del equipo económico y la CGT sino también con legisladores, empresarios y, tal vez, con organizaciones sociales. "Es parte de la nueva mirada que tiene el FMI en su relación con los países que acuden por ayuda", explicó Martínez sobre la apertura de los funcionarios del organismo hacia varios sectores para sus monitoreos.

En cualquier caso la propia CGT cerró la puerta a cualquier acercamiento con el organismo luego de la conferencia que brindó el triunvirato que integran Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña la semana pasada en el que los tres insistieron en la imposibilidad de una validación de las políticas de ajuste planteadas en el acuerdo.

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