27 de diciembre 2012 - 00:00

Chávez cede amplios poderes a Maduro y parece preparar ya la transición

Nicolás Maduro, vicepresidente, canciller y heredero político designado por Hugo Chávez, hace equilibrio entre la lealtad al presidente ausente y su necesidad de consolidarse como posible futuro líder de la revolución bolivariana. En la foto, recibe saludos al término de una misa realizada en Caracas por la recuperación del mandatario.
Nicolás Maduro, vicepresidente, canciller y heredero político designado por Hugo Chávez, hace equilibrio entre la lealtad al presidente ausente y su necesidad de consolidarse como posible futuro líder de la revolución bolivariana. En la foto, recibe saludos al término de una misa realizada en Caracas por la recuperación del mandatario.
Caracas - Hugo Chávez delegó en el vicepresidente y canciller, Nicolás Maduro, amplias funciones en materia económica, informó ayer la Gaceta Oficial, lo que refuerza su papel como el heredero designado por el presidente venezolano, que lucha contra un cáncer en Cuba.

A partir de esa determinación, Maduro podrá realizar ajustes presupuestarios entre los ministerios y decretar modificaciones al presupuesto, previa autorización de la Asamblea Nacional. Además, estará en condiciones de decretar expropiaciones y adquisiciones forzosas y de emitir créditos públicos, de acuerdo con el decreto que firmó el pasado 9 de diciembre Chávez, pero que fue publicado recién ayer en la Gaceta Oficial, número 40.077.

El mandatario, que se encuentra internado en un hospital de La Habana, tras afrontar la cuarta operación contra el cáncer que padece desde 2011, también autorizó a Maduro a «conocer, aprobar, diferir o negar los puntos de cuentas presentados por los ministros y otros funcionarios del Ejecutivo nacional».

Igualmente, Maduro podrá «nombrar viceministros, presidentes y miembros de juntas directivas de organismos públicos, otorgar jubilaciones y exonerar de pago de impuestos» a algunas actividades.

La decisión Chávez se conoció dos días después de que Maduro anunció que conversó por primera vez, en forma directa, con el presidente, quien ya «camina, hace ejercicios y da instrucciones», según su descripción. El líder bolivariano afrontó una operación compleja el pasado 11 de diciembre.

En junio del año pasado, Chávez tomó una medida similar, antes de iniciar el tratamiento de quimioterapia para combatir la enfermedad.

En aquella oportunidad, delegó algunas funciones administrativas en Elías Jaua y en Jorge Giordani, exvicepresidente y ministro de Planificación, y además activó la firma electrónica. Con todo, la diferencia radica en que en aquella ocasión el traspaso de atribuciones se realizó de manera temporal y que ahora, según advirtió el propio Chávez, es cierta la posibilidad de que no pueda retomar el poder, señalaron observadores.

Chávez, de 58 años, delegó en Maduro la presidencia, antes de viajar a Cuba para someterse a la compleja operación por la reapari-ción del cáncer y, además, lo eligió como su eventual sucesor para seguir con el proyecto socialista.

El mandatario, reelecto con más de 8 millones de votos en las pasada elecciones presidenciales del 7 de octubre, debe asumir su nuevo período constitucional el próximo 10 de enero.

La posibilidad de que no esté en condiciones de viajar a Caracas para jurar ante la Asamblea Nacional abre todo tipo de especulaciones, dado que la Constitución alude a la posibilidad de que, en caso de «fuerza mayor» que lo impida, puede hacerlo ante el Tribunal Superior de Justicia. Con todo, parte de la oposición señala que lo que cabe es declarar la acefalía y convocar a elecciones en treinta días.

En ese sentido, la oposición venezolana denunció ayer que las informaciones oficiales sobre el estado de salud del jefe de Estado no son claras, al tiempo que reiteró la necesidad de que se integre una junta de médicos para verificar si está en condiciones para asumir su nuevo mandato de seis años.

«Lo que no hay es información, lo que no hay es la voluntad de decirle la verdad a los venezolanos», dijo el diputado y coordinador nacional del partido opositor Primero Justicia, Julio Borges.

El dirigente señaló que los venezolanos deben «traspasar» la discusión de formalidades e ir al «corazón del problema», que, aseguró, es prepararse para ir a un proceso electoral que será «hoy, mañana o pasado mañana», y para «una nueva etapa» sin Chávez de la que, a su juicio, el mismo presidente habló al designar a Maduro antes de viajar a la isla.

Por su parte, el coordinador político del partido opositor Voluntad Popular, Carlos Vecchio, dijo ayer en una conferencia de prensa que los venezolanos no cuentan «con información veraz y oportuna» sobre la salud del presidente y apuntó que desde el Gobierno no se le está hablando al pueblo «con seriedad y respeto».

Vecchio recordó que recientemente planteó a la Asamblea Nacional, de mayoría oficialista, que conforme una comisión «mixta» de diputados que viaje a Cuba para conocer la condición de salud de Chávez y solicitó ante el Tribunal Supremo de Justicia que se conforme una junta médica para cumplir con el mismo fin.

Agencias ANSA, AFP y EFE, y Ámbito Financiero