21 de agosto 2009 - 00:00

Chávez, peor: más trabas a la compra de dólares

El Gobierno de Hugo Chávez prepara un nuevo plan cambiario que sería anunciado antes del lunes. Según fuentes financieras en Caracas, las medidas retocarían la normativa para las operaciones en moneda extranjera, centralizada en la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI) desde febrero de 2003, cuando comenzó a regir el control de cambios. Por expreso pedido del mismo Chávez, la devaluación del bolívar oficial frente al dólar sería «encubierta» detrás de un nuevo impuesto aplicado a la compra de divisas. Estarían exentas del gravamen las importaciones de alimentos básicos y medi-cinas.

Sería la primera vez que el Banco Central de Venezuela (BCV) intervendría en la cotización del cambio oficial, congelado en 2,15 bolívares por dólar desde principios de 2005. Mientras tanto, en el mercado paralelo, el «dólar permuta» ha venido trepando hasta colocarse en 6,5 bolívares, según la cotización al cierre de esta edición. Lo que mermó, en cambio, fue el caudal de divisas ingresadas por exportación (más del 80% de ellas proviene del petróleo), que en el último año se redujeron un 42,5%, afectadas por el descenso del precio del barril. Esto llevó a que el BCV y la CADIVI restringieran la entrega de dólares del cambio oficial a los importadores.

El plan también contemplaría la colocación de nuevos bonos en dólares a cancelar en bolívares en la Bolsa de Valores. Con la reventa de estos bonos en el exterior, los inversores obtendrían divisas. Sin embargo, de acuerdo con el caraqueño El Universal, los bancos no ven viable esta propuesta hasta tanto el Banco Central resuelva el cuello de botella que se forma en el desembolso de divisas frente a la escasez de petrodólares suministrados por PDVSA.

Escépticos de la plaza financiera añaden que, para poder ser beneficiados con un cupo de divisas, estas medidas sólo agregarían más «peajes» a pagar por parte de los importadores. Es que el retraso en la entrega de remesas en dólares ya promedia los ocho meses. Preocupa, además, a algunos de los países que comercian con Venezuela. Por eso, ayer en Caracas, el ministro de Desarrollo de Brasil, Miguel Jorge, le entregó a Chávez una carta personal del presidente Lula da Silva.

Con un pedido expreso: para que las empresas brasileñas puedan seguir exportando a Venezuela, es «imprescindible que cobren la emisión expedita».

Al referirse al tema, el diario Valor de San Pablo consignó que el sector exportador de Brasil más afectado es el automotor y, en especial, el de los camiones. Y que los empresarios «no quieren hablar del asunto por temor a represalias» de parte del Gobierno chavista.

Por algo parecido transitan los de la Argentina. Consultados por Ámbito Financiero, los CEO de dos grandes empresas que exportan a Venezuela no quisieron hacer declaraciones públicas. En voz baja dijeron que antes de hacerlo, quieren cobrar los dólares de sus ventas (entre ambas compañías, superan los u$s 120 millones), que desde hace seis meses la CADIVI no les libera.

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